Columna de Hierro

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CUERNAVACA, MOR. 27 09 2026.- Cuando muchos lo suponían políticamente retirado después del atentado a balazos que lo dejó en silla de ruedas, Javier Estrada González reapareció con fuerza en la escena pública.

Y no vuelve solo, detrás aparece un Partido Verde reorganizado, con estructura territorial, nuevos cuadros y una carta especialmente codiciada rumbo a 2027: Cuernavaca. Pero su proyecto parece mirar todavía más lejos: hacia 2030, donde la senadora Juanita Guerra Mena aparece como una de sus cartas fuertes para disputar la gubernatura de Morelos.

Javier Estrada volvió.

Y en política, donde una fotografía puede decir tanto como un discurso, su presencia en la Asamblea Nacional del Partido Verde celebrada en la Ciudad de México manda un mensaje que difícilmente puede pasar inadvertido.

Estrada sobrevivió al atentado a balazos perpetrado en junio de 2023 en Cuernavaca. Las heridas fueron gravísimas y finalmente quedó en silla de ruedas.

Durante mucho tiempo permaneció fuera de los reflectores y hubo quienes prácticamente lo dieron por retirado de la actividad política.

Pero las balas no terminaron con su carrera.

Ahora reaparece con brío en un momento particularmente interesante: el Verde está reconstruyendo y fortaleciendo su estructura en Morelos rumbo a las elecciones de 2027.

ARGÜELLES MANTUVO ENCENDIDA LA MAQUINARIA

Durante la ausencia de Estrada apareció en la conducción del partido el exdiputado federal Jorge Argüelles Victorero, quien emprendió una tarea de reorganización, reafiliación y captación de cuadros políticos.

Y esa operación comenzó a producir resultados.

Entre las incorporaciones sobresale Matías Nazario Morales, experimentado político morelense que ha sido diputado local y federal y que hoy desempeña tareas electorales dentro del Verde.

Nazario tiene además una característica que lo convierte en una pieza particularmente interesante: conoce los caminos de la negociación política.

Y no ha ocultado su interés por participar en la batalla electoral por Cuernavaca, la llamada Joya de la Corona.

También se encuentra dentro de esta recomposición Paula Trade Hidalgo, regidora de Cuernavaca, otro cuadro que permite al Verde construir presencia precisamente en el municipio que será uno de los principales premios políticos de 2027.

Pero existe otra figura que obliga a mirar más allá de la próxima elección:

la senadora Juanita Guerra Mena.

Originaria políticamente de Cuautla y con una trayectoria que le ha permitido construir presencia estatal y nacional, Guerra constituye actualmente una de las cartas más fuertes del Partido Verde para pensar en la sucesión gubernamental de 2030.

Todavía faltan cuatro años y sería prematuro hablar de una candidatura definida.

Pero los proyectos para una gubernatura rara vez comienzan cuando se publica una convocatoria.

Se construyen mucho antes.

Y Juanita Guerra ya está colocada en ese tablero.

De esta manera, Estrada no encuentra a su regreso un Partido desmantelado.

Encuentra una estructura que siguió trabajando durante su ausencia y que ahora puede jugar simultáneamente en dos tiempos políticos:

2027 y 2030.

EL VERDE NO ESTÁ SOLO

Durante los últimos meses se habló insistentemente de que el Verde podría competir solo en Morelos en las elecciones intermedias de 2027.

Puede hacerlo.

Está construyendo estructura precisamente para tener esa posibilidad.

Pero una cosa es prepararse para competir solo y otra muy diferente cerrar las puertas a una negociación.

Porque el Verde mantiene una relación política con Morena y ha acompañado al bloque oficialista en el Congreso de Morelos.

Es decir: los puentes no están rotos.

Y en política los puentes adquieren mucho mayor valor cuando otros comienzan a incendiarse.

EL FACTOR PT

Eso es justamente lo que ocurre actualmente entre Morena y el Partido del Trabajo.

El enfrentamiento de los últimos días entre el gobierno de Margarita González Sarabia, Morena y la diputada, Tania Valentina la dirigente petista, provocó uno de los mayores choques entre antiguos aliados desde que comenzó esta administración.

Hubo protestas, cadenas y candados en Palacio de Gobierno; acusaciones de chantaje político; comunicados enfrentados y una fotografía tomada en los jardines de Gobernación federal que provocó todavía mayor irritación.

La dirigencia morenista morelense anunció incluso que no existen condiciones para caminar electoralmente con el PT rumbo a 2027.

¿Es definitiva la ruptura?

Todavía falta mucho camino.

Las dirigencias nacionales tienen la última palabra en materia de alianzas y candidaturas, y en política los enemigos de septiembre pueden convertirse en aliados cuando llegan los tiempos electorales.

Pero el pleito existe.

Y mientras Morena y PT se enfrentan, el Verde incrementa naturalmente su valor dentro del tablero.

LA JOYA DE LA CORONA

Y entonces llegamos a Cuernavaca.

Porque una eventual alianza Morena-Verde no se negociaría solamente con discursos de unidad.

Se negociaría con candidaturas.

Alcaldías.

Diputaciones locales.

Diputaciones federales.

Posiciones dentro de una eventual coalición.

Y posiblemente la discusión más difícil sería precisamente Cuernavaca.

Matías Nazario ha dejado ver su interés por encabezar una fórmula para la capital.

Morena, por supuesto, tiene sus propios aspirantes.

Por eso todavía sería aventurado afirmar que el Verde caminará nuevamente aliado con Morena.

Pero igualmente aventurado sería dar por muerto ese acuerdo.

El Verde está haciendo lo que cualquier partido que pretende negociar seriamente debe hacer:

construir fuerza propia antes de sentarse a la mesa.

Porque nadie negocia bien desde la debilidad.

JAVIER ESTRADA REGRESA AL TABLERO

Por eso la reaparición de Javier Estrada tiene una lectura que rebasa ampliamente su historia personal.

Su regreso agrega experiencia, relaciones y oficio político a una organización que durante su ausencia siguió trabajando.

Jorge Argüelles construyó estructura.

Matías Nazario aporta operación y negociación.

Paula Trade representa presencia política en Cuernavaca.

Juanita Guerra proyecta al partido hacia 2030.

Y Javier Estrada vuelve a poner sobre la mesa muchos años de experiencia dentro del Verde morelense.

La fotografía de la Asamblea Nacional puede entonces convertirse en algo más que la imagen de una reunión partidista.

Puede ser la fotografía del regreso de un jugador al tablero.

Y ocurre justamente cuando las piezas comenzaron a moverse aceleradamente rumbo a 2027.

Morena necesita conservar el Congreso.

El PT amenaza con tomar su propio camino.

El Verde fortalece su estructura.

Cuernavaca espera dueño.

Y, mucho más lejos pero ya visible en el horizonte, la gubernatura de Morelos en 2030 comienza a despertar apetitos.

Todavía faltan negociaciones, encuestas, candidaturas y acuerdos nacionales.

Pero una cosa comienza a quedar clara: al Verde ya no se le puede mirar como un acompañante menor.

Y mucho menos ahora que reapareció Javier Estrada.

Las balas lo llevaron a una silla de ruedas, Pero sigue siendo del eje del Partido Verde en Morelos del cual es fundador….

Y voy por más. eusebiogimeno@gmail.com.