Por el inicio de las celebraciones litúrgicas que se llevan a cabo del 29 de marzo al 5 de abril, la Iglesia católica emitió un llamado para que la Semana Santa no sea percibida simplemente como un evento recurrente o una mera costumbre cultural.

A través de su editorial semanal “Desde la Fe”, la institución enfatizó que este periodo representa una oportunidad crítica para evolucionar desde una fe superficial hacia una espiritualidad capaz de afrontar las dificultades.

La Arquidiócesis propuso a los feligreses un ejercicio de introspección, utilizando los pasajes bíblicos del Domingo de Ramos como referencia.

En su mensaje, destacaron la contradicción humana que se observa entre la aclamación de Jesús al entrar en Jerusalén y la posterior demanda de su crucifixión apenas unos días después.

Para la jerarquía católica, este contraste evidencia la inestabilidad emocional y espiritual del ser humano, que suele aceptar la divinidad mientras no implique cambios personales incómodos o procesos de conversión real.

No obstante, el mensaje central subraya que la Resurrección ofrece un mensaje de esperanza, sugiriendo que ninguna herida es definitiva y que siempre existe la posibilidad de renovación espiritual.

EL PANORAMA DEL CATOLICISMO EN MÉXICO
Este llamado a la reflexión ocurre en un contexto demográfico complejo para la fe católica en el país. Según datos del Inegi, México se mantiene como la segunda nación con mayor número de católicos en el mundo, sumando 97.8 millones de fieles, lo que representa el 77.7% de su población total.

Sin embargo, el panorama a largo plazo muestra señales de cambio. Investigaciones del Pew Research Center publicadas en 2026 indican que el catolicismo ha experimentado un descenso en su proporción de seguidores en América Latina durante la última década.

En el caso específico de México, se ha registrado una caída de nueve puntos porcentuales o más, alineándose con una tendencia de transformación en las preferencias religiosas de la región.

De este modo, la Iglesia busca que esta Semana Santa funcione no sólo como un rito de paso, sino como un motor de cambio en la vida de sus millones de seguidores en medio de un entorno social en constante evolución.

FUENTE ; DIARIO DE MEXICO