Estados Unidos y Rusia empezarán un proceso de consultas en favor de la estabilidad nuclear a la que se comprometieron sus presidentes en junio en Ginebra, después de que las dos potencias acordaran extender a principios de año el Nuevo START, el único acuerdo en vigor sobre ese tipo de armamento que limita sus posibilidades de despliegue.
La delegación estadounidense estará dirigida por la secretaria adjunta de Exteriores, Wendy Sherman, una curtida diplomática que ejerció el mismo cargo en la Administración del presidente Barack Obama y quien estará acompañada por la vicesecretaria de Estado para el Control de Armas, Bonnie Jenkins.
Según una declaración del Gobierno de Estados Unidos, la intención de esa reunión es propiciar “un diálogo robusto y reflexivo entre los dos países que buscará sentar las bases para las futuras medidas de control de armas y reducción de riesgos”.
Como jefe de delegación, Rusia ha enviado al viceministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Riabkov, quien antes de emprender el viaje a Ginebra, donde tendrá lugar la reunión, ha dicho que ese encuentro le permitirá entender “cómo de seria es la contraparte estadounidense a la hora de promover un diálogo activo y centrado en la estabilidad estratégica, como acordaron los presidentes”.
Ese proceso fue el resultado más tangible de la reunión que mantuvieron a mediados de junio los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin, en medio de la fuerte tensión que mantienen ambos países en una multitud de áreas y de una declarada desconfianza mutua.
Los expertos de los dos países anticipan que, como lo ha sugerido Riabkov, la reunión servirá para que ambas partes se tomen el pulso, se conozcan y entiendan cuánto tiempo les llevará establecer una agenda común que incluya los temas donde sea posible trabajar con relativa rapidez.
FUENTE: AGENCIAS
CANDELERO, 28-07-2021