El relevo de la llama olímpica de los Juegos Olímpicos de Tokio, atrasados un año a causa de la pandemia, se inició este jueves en Fukushima (noreste de Japón) sin público, un paso fundamental para el inicio de los JO el 23 de julio pese a la reticencia de la población.

La antorcha de oro rosa, que tiene en el extremo superior forma de flor de cerezo, fue encendida en el simbólico complejo deportivo J-Pueblo, que sirvió de base a las operaciones de socorro tras la catástrofe nuclear del 11 de marzo de 2011, que siguió al terremoto y al tsunami.

La presidenta de Tokio 2021, Seiko Hashimoto, aseguró en la ceremonia de lanzamiento que la llama olímpica será un “rayo de luz al final de la oscuridad. Esta pequeña llama nunca perdió la esperanza y ha esperado este día como una yema de cerezo a punto de florecer”.

El relevo de la llama olímpica, al igual que los propios JO, será muy diferente al de ediciones anteriores, pues los espectadores tendrán que llevar cubrebocas y no podrán animar.

La llama está en Japón desde el año pasado, donde los organizadores realizaban los últimos preparativos para el relevo cuando los Juegos fueron atrasados un año a causa del coronavirus.

Un año más tarde, la situación sanitaria sigue siendo preocupante pese a las primeras vacunas y los responsables olímpicos se enfrentan al escepticismo de la población japonesa.

“El relevo de la llama pretende hacer saber que los Juegos Olímpicos se llevarán a cabo”, subrayó Toshiro Muto, director general de los Juegos. No obstante, reconoció que el relevo no bastará para “superar todos los desafíos a los que nos enfrentamos actualmente”, pero los organizadores están convencidos de que ver la llama contribuirá a suscitar el entusiasmo.

FUENTE: AGENCIAS

CANDELERO, 25-03-2021