Inglaterra se impuso por 4-2 a Croacia en un partido de ida y vuelta, decidido en el tramo final con goles de Harry Kane (2), Jude Bellingham y Marcus Rashford, que terminaron por romper la resistencia de una selección croata que había logrado empatar en dos ocasiones durante el encuentro.
El partido arrancó con un error clave de Luka Modric, quien cometió un penalti tras una acción con Noni Madueke. Aunque Kane falló el primer lanzamiento, el VAR obligó a repetirlo y el delantero inglés no perdonó en su segunda oportunidad para adelantar a su equipo.
Croacia reaccionó con fuerza pese al golpe inicial. Martin Baturina empató con un potente disparo desde fuera del área, pero Inglaterra volvió a ponerse por delante con un cabezazo de Kane tras un córner. Sin embargo, antes del descanso, Petar Musa volvió a igualar el marcador tras una gran jugada colectiva iniciada por Mario Pasalic y continuada por Ivan Perisic.
En la segunda mitad, Inglaterra volvió a golpear rápido con un tanto de Jude Bellingham al inicio del periodo. Con el partido bajo control y tras la salida de Modric, los ingleses ampliaron la ventaja con un gol de Marcus Rashford, que sentenció el encuentro y confirmó a Inglaterra como una firme candidata al título.