La economía mexicana enfrenta un nuevo repunte en los precios. Durante la primera quincena de febrero de 2026, la inflación general anual se ubicó en 3.92%, según el informe más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este incremento no solo supera el objetivo del 3% establecido por el Banco de México (Banxico), sino que también sobrepasa el 3.74% registrado en el mismo periodo del año anterior.
Radiografía de los precios: Inflación subyacente y no subyacente
Para entender el comportamiento actual de la carestía, es fundamental analizar el índice de precios subyacente, el cual es considerado un mejor parámetro para medirla porque elimina artículos de alta volatilidad (alimentos y combustible). Este indicador clave mostró un aumento del 0.22% quincenal, alcanzando una tasa interanual del 4.52%.
Dentro de este grupo, los sectores que más presionaron al alza fueron:
Mercancías: Con un aumento anual del 4.60%.
Servicios: Con un avance interanual del 4.44%.
Por otro lado, la partida de productos no subyacentes registró una elevación del 1.92% anual. En este rubro, los productos agropecuarios destacaron con un crecimiento del 3.25% frente al año pasado, mientras que los energéticos y las tarifas gubernamentales mostraron una ligera reducción quincenal del 0.01%.
Impacto en el consumo básico
El encarecimiento de la vida se refleja directamente en la canasta básica, integrada por 170 productos y servicios esenciales. Esta canasta experimentó un crecimiento anual del 3.71%, tras avanzar un 0.29% en los primeros quince días de febrero.
A pesar de este repunte a inicios de 2026, cabe recordar que los precios al consumidor cerraron 2025 con una subida del 3.69%, una cifra significativamente menor a los niveles históricos registrados tras la pandemia:
2022: 7.82%
2021: 7.36% Estas cifras representaron los niveles más altos en las últimas dos décadas antes de iniciar su descenso gradual.
La postura del Banco de México ante la Inflación
El dato actual de 3.92% sitúa la inflación fuera del rango de tolerancia de las autoridades monetarias. Ante este panorama inflacionario, el pasado 5 de febrero, el Banco de México decidió mantener la tasa de interés en el 7%.
Esta decisión rompe con una racha de doce reducciones consecutivas, reflejando una postura de cautela por parte de la institución para tratar de anclar las expectativas de precios y devolver la inflación a su meta objetivo del 3%.
DIARIO DE MÉXICO