El secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Clément Beaune, manifestó este lunes (8), que su país intentará fomentar un acuerdo entre los Estados miembros para que la Unión Europea (UE) pueda recaudar por sí misma nuevos recursos propios, a fin de que tenga una mayor autonomía económica.

El impulso de este pacto será uno de los objetivos que Francia pondrá sobre la mesa durante la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, que el país galo asumirá a partir del próximo 1 de enero, según anunció el secretario de Estado en un coloquio celebrado en Bruselas, en el que también participó hoy la vicepresidenta económica el Gobierno, Nadia Calviño.

En la conferencia anual sobre el presupuesto de la UE, Beaune dijo que París intentará “gestar un acuerdo político” entre los 27 países miembros del club comunitario y explicó que, de momento, están “estudiando las posiciones previas de todos los Estados”, aunque advirtió que, ahora mismo, “hay algunos que están más a favor y otros que están menos a favor”.

El dirigente francés aseguró, sin embargo, que “aún quedan cinco años por delante” para llegar a un eventual consenso, hasta 2027, que es cuando vence el actual presupuesto a largo plazo de la UE.

Beaune consideró, además, que este margen de tiempo debe servir para “convertir los mecanismos de financiación de la UE en algo más transparente, más comprensible y, en definitiva, más democrático”.

“Tenemos un sistema de financiación complicado, difícil de entender, explicar y de justificar. Ahora se nos presenta una oportunidad para ahondar en el reto democrático”, sostuvo.

Por su parte, Calviño aseguró que, para cuadrar las cuentas de la Unión, “no es ideal recortar los presupuestos ni incrementar la contribución de los Estados miembros”, por lo que, según ella, ahora mismo existe “un mayor consenso respecto a la necesidad de reforzar las herramientas propias de la UE”.

“Todo el mundo se ha dado cuenta de lo bueno que es tener políticas comunes”, sentenció la vicepresidenta primera del Gobierno.

Sin embargo, en el mismo coloquio, la directora de investigación del Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS, en inglés), Cinzia Alcidi, advirtió de que ya “no quedan muchos ámbitos libres” en los que Bruselas pueda crear nuevos impuestos, aunque insistió que debería hacerlo en campos que sean “asociados a una política genuina de la UE”.

En este sentido, la experta puso como ejemplo los impuestos que la Unión cobra por las emisiones de gases de efecto invernadero, que están muy vinculados a la política climática comunitaria.

Ante la idea de crear una nueva tasa digital o un nuevo gravamen para las transacciones financieras, Alcidi matizó que son impuestos que requieren una “cooperación internacional más allá de las fronteras de la UE”, en especial con socios comerciales como Estados Unidos o China, ya que, a su juicio, no negociar con ellos antes de legislar “podría suponer un tiro por la culata”.

FUENTE: EFE

CANDELERO, 08-11-2021