Familias desplazadas por la violencia en el Municipio de Ajuchitlán del Progreso, al noroeste de Guerrero, en la región de Tierra Caliente, huyeron de nuevo de su comunidad.

El Ejército y la Policía estatal acompañó a las familias de su éxodo de 12 días para retornar a la comunidad de Los Bayados; sin embargo, al ver que sus casas habían sido saqueadas, no se quedaron.

«Se llevaron la ropa de mujeres, hombres y hasta de las niñas, cobijas, comida, alhajas y dinero en efectivo», declaró una de las personas desplazadas.

La madrugada de este 28 de febrero, 30 personas que estaban refugiadas en una comunidad de Tecpan de Galeana, en la región de Costa Grande, acordaron trasladarse a su pueblo acompañadas por el Ejército, Guardia Nacional y Policía estatal.

La idea de la gente era entrar a sus casas y reinstalarse en sus hogares, pero cuando se percataron de que en sus viviendas ya no tenían sus pertenencias el miedo los volvió a consumir.

El pasado 19 de febrero, las familias de Los Bayados tuvieron que huir tras recibir amenazas de miembros de la delincuencia organizada.

En un comunicado que enviaron el 21 de febrero, los pobladores dijeron que al menos 246 personas, entre ellos 70 niños y dos personas con discapacidad, fueron los que huyeron de la violencia.

Según el Secretario General de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso Núñez, la gente de Los Bayados se refugió en distintos lugares de Tecpan de Galeana y Zihuatanejo, algunos con sus familiares y otros en domicilios que también son de su propiedad.

«Cuando llegamos allá al pueblo, nadie de nosotros se quiso quedar porque además de que no había las condiciones, las casas estaban saqueadas», mencionó una de las víctimas que fue entrevistada vía telefónica.

Mencionó que la gente cuando vio que ni siquiera estaba su ropa, cobijas y comida, se puso mal emocionalmente.

Un capitán del Ejército, que iba al mando de la caravana, les dijo que se quedarían resguardando la comunidad siempre y cuando no se fueran.

Existe la instrucción del gobierno que en este punto se instale una Base de Operaciones Mixtas, con Ejército, Guardia Nacional y Policía estatal.

Otro de los desplazados contó que en la comunidad hay dos tiendas que también fueron saqueadas por los integrantes del grupo armado.

«No se llevaron electrodomésticos grandes como refrigeradores o estufas, pero arrasaron con todo lo chico», expresó.

Alguien más comentó que los elementos del Ejército les insistían en que se quedaran en su pueblo porque esa era la instrucción que les habían dado.

«Pero nosotros les dijimos que no había ni siquiera comida y ropa para vestirnos», expresó.

Los desplazados, que pidieron que se omitieran sus nombres, no descartaron regresar a su pueblo siempre y cuando haya las condiciones.

Pidieron al Gobierno que les apoye económicamente para resarcir las pérdidas económicas que están sufriendo.

Mencionaron que en el lugar donde están viviendo apenas se les está dando clases a los niños.

«Va una maestra a dar clases, pero en el sitio no hay pizarrón, butacas y un escritorio», contó.

Tras los hechos de violencia que se han registrado en esa zona de la Sierra, que se interconectan las regiones de Tierra Caliente y Costa Grande, habitantes de otros pueblos también se han desplazado.

Las familias de Los Bayados acordaron con autoridades del Gobierno estatal tener una reunión en los próximos días para ver si para entonces existen las condiciones para regresar a su pueblo.

Desde su éxodo, el gobierno les entrega dos despensas por familia, además artículos de higiene y atención médica.

Con información de Reforma