Lo que sucede políticamente en Ciudad Madero, Tamaulipas no es un accidente ni un mal momento; es un mensaje claro y directo.

En la urbe maderense hay un sentimiento ciudadano que comienza a crecer con claridad y, ya no es silencioso.

Es el hartazgo en contra de Erasmo González Robledo porque es el peor Alcalde que ha tenido esta ciudad petrolera en toda su historia como municipio.

Y es que hoy los ciudadanos maderenses comparan, opinan y va a empezar actuar.

*Hay puntos claros, la confianza entre el ciudadano y su autoridad esta erosionada.

*La credibilidad en el Gobierno Municipal está débil.

*La distancia entre ciudadanos y gobierno se vuelve cada vez más amplia.

La irritación de los ciudadanos es más alta que el estándar político.

El próximo proceso electoral inevitablemente estará marcado por este sentimiento.

Los maderenses ya no observan únicamente la capacidad de comunicar o de posicionarse mediáticamente.

Hay algo esencial que ya está observando y es la congruencia.

Erasmo habló en el pasado de un futuro prometedor para la Ciudad y sencillamente no ha cumplido.

Pero en todo incumplió y entonces.

El hartazgo no es una moda transitoria; es una señal de madurez social.

Ciudad Madero necesita –después de la Quina no hay-  liderazgos que entiendan que la confianza no se construye –con “marcianadas”, ni payasadas- con desplates o discursos del pasado, si no con conducta.

Tanto Eeasmo, así como sus síndicos, regidores y funcionarios deben de entender, que el poder público es una responsabilidad y que quede bien claro, es temporal, no es un patrimonio personal.

Hoy los maderenses son una sociedad más activa y critica y, una ciudadanía cada vez más informada.

En el momento que el hartazgo ciudadano se vuelva conciencia colectiva, la política tiene solo dos caminos: Puede ignorarlo… y pagar el costo tarde o temprano.

EL 2027 está a la vuelta de la esquina.

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