Francia y España manifestaron su respaldo a Groenlandia y rechazaron de forma tajante cualquier intento de negociación sobre su territorio, luego de que desde Estados Unidos se retomara el interés por la isla ártica, lo que generó tensiones diplomáticas y reacciones en el ámbito internacional.
Autoridades de ambos países se sumaron a la postura de Dinamarca, al subrayar que Groenlandia no está en venta y que su estatus no puede ser objeto de transacciones entre Estados. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, señaló que este tipo de planteamientos no corresponden al orden internacional actual y remarcó que Dinamarca cuenta con el respaldo de sus socios europeos.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió sobre una creciente actitud que calificó como preocupante por parte de Estados Unidos, al considerar que se aleja de las normas internacionales. En tanto, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que España defiende una relación atlántica basada en la cooperación entre iguales, sin subordinaciones.
Por su parte, autoridades militares de Dinamarca reiteraron que el país responderá de manera inmediata ante cualquier intento de agresión o invasión al territorio groenlandés. Mientras tanto, desde Estados Unidos se llamó a los países europeos a reforzar la seguridad en el Ártico, una región considerada estratégica. La Comisión Europea reiteró que, pese a las diferencias, mantiene a Washington como un socio clave y está dispuesta a cooperar en temas de interés común.