Luego de varios meses, y tras la presión ejercida por la familia de Octavio Ocaña, la FGJEM abrió una nueva línea de investigación para determinar si los policías que habrían iniciado la persecución tendrían alguna responsabilidad en la muerte del joven.
Con el paso de las indagatorias, la institución consideró necesario solicitar órdenes de aprehensión en contra de los dos agentes de la Policía Municipal de Cuautitlán Izcalli que participaron en el operativo de aquel día.
Una de ellas fue cumplimentada el pasado 22 de septiembre, fecha en que elementos de la Fiscalía detuvieron a Leopoldo “N”, quien posteriormente fue vinculado a proceso por los delitos de homicidio por culpa y abuso de autoridad.
Actualmente, Leopoldo “N” permanece detenido en el Penal de Barrientos, en donde se llevará a cabo una audiencia el próximo 27 de noviembre para el desahogo de pruebas.
Nuevas irregularidades en el caso
En semanas recientes, la hermana de Octavio, Bertha Ocaña, reveló algunos detalles que fortalecerían la versión de que el actor habría sido víctima de un homicidio aparentemente orquestado por la Policía de Cuautitlán Izcalli.
Los argumentos que Bertha Ocaña compartió a través de su cuenta de Instagram fueron los siguientes:
“Ya lo demostramos:
- Octavio y sus acompañantes no detonaron ningún arma de fuego ese día.
- Los policías de tránsito dispararon al menos tres veces en contra de su camioneta sin justificación.
- La lesión que mató a Octavio no pudo ser provocada por el arma que poseía (calibre distinto).
- A sus acompañantes los golpearon sin haberse resistido a su detención.
- El disparo que mató a Octavio no ocurrió adentro de su camioneta.
- Octavio fue víctima de homicidio.
- Luchamos por que se haga justicia, que no quede delito sin perseguir ni culpable sin condena.”