La influencer italiana Chiara Ferragni enfrenta un proceso por presunta estafa agravada, tras promover la venta de productos con supuestos fines benéficos: pandoros navideños y huevos de Pascua cuyos ingresos se anunciaron como donación a un hospital de Turín.
Entre 2021 y 2022, Ferragni colaboró con las marcas Balocco y Dolci Preziosi para comercializar estos dulces bajo la promesa de que parte de la recaudación sería destinada al hospital pediátrico Regina Margherita Hospital de Turín.
No obstante, la investigación determinó que la donación al hospital —un monto único de 50 000 euros— se concretó antes de que los productos salieran a la venta, por lo que no estaba vinculada al volumen de ventas. Es decir, las compras de los consumidores no incrementaron la donación.
Además, los productos fueron vendidos a precios considerablemente superiores a lo habitual —muchas veces más del doble—, lo que incrementaba la percepción de que la diferencia financaría la supuesta causa benéfica.
El fiscal solicitó una pena de un año y ocho meses de prisión para Ferragni, por el delito de estafa agravada. También están acusados un colaborador suyo y responsables de las empresas involucradas en la distribución de los productos.
El beneficio injusto que habrían obtenido las empresas tras la ofensiva comercial fue estimado por la fiscalía en 2.225 millones de euros, según las investigaciones.
Cabe destacar que en 2023 las autoridades antimonopolio ya sancionaron a Ferragni y a la empresa Balocco por prácticas comerciales incorrectas, imponiéndoles multas millonarias por publicidad engañosa relacionada con este caso.
Durante la audiencia del 25 de noviembre de 2025, Ferragni negó los cargos y aseguró que siempre actuó con “buena fe”. Sus abogados defienden que la donación existió, aunque anterior a la campaña, y argumentan que los hechos ya fueron objeto de sanciones por parte de la autoridad de competencia, por lo que no debería derivar en una condena penal.
El juicio se lleva a cabo mediante un procedimiento abreviado, lo que permite una reducción en la posible pena. La próxima sesión de defensa está programada para el 19 de diciembre de 2025, y se espera un veredicto en enero del próximo año.