Las Fiscalías estatales de Nueva York y Nueva Jersey dieron a conocer que iniciaron una investigación contra la FIFA relativa a sus “prácticas” de ventas de boletos para los 8 partidos de la Copa Mundial de Futbol que se celebrarán en el Estadio MetLife, incluyendo la Final del torneo.

Las autoridades indicaron en un comunicado conjunto que solicitaron documentación a la FIFA en reacción a noticias de prensa en las que fans dijeron haber sido “engañados” respecto a la ubicación de los asientos que compraron y a acciones que pudieron “contribuir” a “inflar” los precios de los boletos, como declaraciones públicas.

Las Fiscalías, que cuentan con investigadores del Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de la ciudad de Nueva York, recogen denuncias sobre cambios en las categorías de las gradas, posteriores a la división inicial del estadio y una vez estaba en marcha la venta, para crear zonas nuevas más “deseables” y caras.

“Los reportes indican que los fans que compraron entradas antes de que se presentaran estas nuevas zonas fueron excluidos de esos asientos y en su lugar se les asignaron asientos menos deseables, incluyendo asientos lejos del campo o detrás de las porterías”, señalan.

Además, otros fans denunciaron no haber recibido boletos para la categoría que pagaron, agregan.

También se someterá a escrutinio el precio de los boletos, que “ha excedido los precios de cualquier Copa Mundial previa” como resultado de un método de “precio variable” para ajustarse a la demanda, en el que la FIFA lanzó las entradas en fases a lo largo de varios meses.

“La investigación examinará si el calendario de lanzamiento de boletos de la FIFA, sus declaraciones públicas y otras conductas impactaron a los precios, y cómo”, abunda la nota.

Según el portal SeatPick.com, los boletos de los 8 partidos en el Estadio MetLife se están vendiendo por un precio medio de 2,790 dólares.

La fiscal de Nueva York, Letitia James, y la de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, expresaron citadas en la nota su compromiso con los consumidores de ambos estados y criticaron la “manipulación” y la “explotación” de los residentes y visitantes del torneo.

EFE