La Fiscalía General de la República (FGR) informó que sus investigaciones contra el contrabando de hidrocarburos han permitido asegurar más de 52 millones de litros de combustible en operaciones marítimas, ferroviarias y terrestres; aparte de detener a presuntos integrantes de redes criminales dedicadas a introducir, almacenar y comercializar producto de procedencia ilícita.
La dependencia explicó que el llamado huachicol fiscal opera de forma distinta al robo de combustible mediante tomas clandestinas. En este esquema participan empresas fachada, importadores, operadores logísticos, agentes aduanales y estructuras financieras que introducen hidrocarburos al país mediante documentación falsa, declaraciones incompletas o clasificaciones distintas para evadir impuestos.
Según la FGR, las organizaciones utilizaban rutas marítimas y ferroviarias para trasladar el combustible. Una vez descargado en puertos o terminales, el producto era almacenado en instalaciones clandestinas, mezclado con combustible de origen legal y posteriormente distribuido a estaciones de servicio y clientes industriales para dificultar su identificación.
Las investigaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada establecieron que dichas operaciones formarían parte de una misma estructura criminal. En particular, Coahuila, Durango y Zacatecas fueron identificados como nodos logísticos que conectaban los movimientos marítimos, ferroviarios y terrestres con el mercado nacional.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que sus investigaciones contra el contrabando de hidrocarburos han permitido asegurar más de 52 millones de litros de combustible en operaciones marítimas, ferroviarias y terrestres; aparte de detener a presuntos integrantes de redes criminales dedicadas a introducir, almacenar y comercializar producto de procedencia ilícita.
La dependencia explicó que el llamado huachicol fiscal opera de forma distinta al robo de combustible mediante tomas clandestinas. En este esquema participan empresas fachada, importadores, operadores logísticos, agentes aduanales y estructuras financieras que introducen hidrocarburos al país mediante documentación falsa, declaraciones incompletas o clasificaciones distintas para evadir impuestos.
Según la FGR, las organizaciones utilizaban rutas marítimas y ferroviarias para trasladar el combustible. Una vez descargado en puertos o terminales, el producto era almacenado en instalaciones clandestinas, mezclado con combustible de origen legal y posteriormente distribuido a estaciones de servicio y clientes industriales para dificultar su identificación.
Las investigaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada establecieron que dichas operaciones formarían parte de una misma estructura criminal. En particular, Coahuila, Durango y Zacatecas fueron identificados como nodos logísticos que conectaban los movimientos marítimos, ferroviarios y terrestres con el mercado nacional.
Las autoridades mantienen bajo investigación una red integrada por compañías, operadores logísticos y servidores públicos presuntamente involucrados. La FGR señaló que su estrategia no se limita a confiscar combustible, sino que busca en paralelo identificar a los financiadores, seguir la ruta del dinero, recuperar activos ilícitos y desmantelar las estructuras empresariales, financieras y logísticas que permiten la operación del huachicol fiscal.
Con información de López-Dóriga Digital y FGR