Directivos del sector energético afirmaron que el país vive una nueva etapa de apertura a la inversión privada, aunque también advirtieron que necesita acelerar el desarrollo de redes eléctricas, permisos, almacenamiento e infraestructura de gas para convertir esa oportunidad en crecimiento económico.

Según la ejecutiva, la energía eléctrica no solo es indispensable para atraer nuevas inversiones, sino también para mantener competitivas a las empresas que ya operan en el país, en especial las industrias vinculadas a cadenas de exportación.

Directivos del sector energético afirmaron que el país vive una nueva etapa de apertura a la inversión privada, aunque también advirtieron que necesita acelerar el desarrollo de redes eléctricas, permisos, almacenamiento e infraestructura de gas para convertir esa oportunidad en crecimiento económico.

Según la ejecutiva, la energía eléctrica no solo es indispensable para atraer nuevas inversiones, sino también para mantener competitivas a las empresas que ya operan en el país, en especial las industrias vinculadas a cadenas de exportación.

La directiva de Iberdrola explicó que la red nacional de transmisión está en manos del Estado y que, si la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no invierte, los privados quedan limitados para llevar energía a los centros industriales.

Leonardo Robles, vicepresidente comercial y de desarrollo de negocios y alianzas de TC Energía, añadió que la infraestructura energética toma años y que la energía que se requiere para el próximo año debió comenzar a construirse tres o cuatro años antes.

Robles indicó que TC Energía ha invertido más de 11 mil millones de dólares en México durante la última década y que sus decisiones de capital se evalúan a 20, 30 o hasta 40 años.

En ese contexto, el directivo consideró positiva la discusión sobre la explotación de gas no convencional mediante fracturación hidráulica o ‘fracking’ en regiones del norte del país, como Burgos y Salinas.

Sin embargo, Robles advirtió que no se trata de una solución inmediata, pues desarrollar esos recursos tomaría entre cuatro y seis años, además de construir infraestructura de transporte para llevar el gas a los mercados.

El ejecutivo de TC Energía señaló que México cuenta hoy con acceso al gas natural de Estados Unidos, una de las fuentes más abundantes y baratas del mundo, pero planteó que el país debe aprovechar ese margen para desarrollar su suministro nacional.

Los expertos coincidieron en que México conserva ventajas por su ubicación en América del Norte, su demanda creciente y el interés de los inversionistas, pero insistieron en que la certeza regulatoria, las redes y la infraestructura de gas serán determinantes para sostener la inversión de largo plazo.

Con información de EFE.