A través de un comunicado emitido por el Departamento de Justicia, el fiscal Ryan Raybould anunció que el jurado federal del Distrito Norte de Texas presentó una acusación formal de 12 cargos contra dos mexicanos y otras dos personas.

«Loyd Walter Hall, de 27 años y residente de Amarillo, está acusado de conspiración para brindar apoyo material a una organización terrorista extranjera», expresa la declaración.

Además, también es señalado por:

  • Conspiración para traficar drogas hacia Estados Unidos
  • Portación de un arma de fuego durante la comisión de un delito de narcotráfico
  • Presentar información falsa para comprar armas de fuego
  • Conspiración para comprar y traficar armas de fuego de manera ilegal.

Junto con Hall fueron acusados Jesús Quezada Meza, ciudadano mexicano de 30 años residente en Dumas, Texas, y Omar Velásquez, de 44 años y residente de Utah, ambos señalados por conspiración para la compra y el tráfico ilícito de armas de fuego.

Asimismo, Catlynn Ann Townsend, de 29 años, fue acusada de proporcionar información falsa al adquirir un arma con un vendedor autorizado

De acuerdo con la acusación, entre 2024 y 2026 Hall y varios de sus cómplices mantuvieron una relación con un integrante del Cártel de Sinaloa en Chihuahua, a través de la cual habrían proporcionado armas de fuego, asistencia técnica y asesoría para evadir a las autoridades estadounidenses.

El fiscal federal Ryan Raybould afirmó que el tráfico de armas fortalece la capacidad operativa de los grupos criminales.

“Cada arma de fuego traficada desde Estados Unidos a un cártel fortalece su capacidad para aterrorizar a las comunidades, asegurar sus operaciones de narcotráfico, participar en actos de corrupción y cometer robos internacionales de combustible”, declaró el fiscal.

También añadió que el caso refleja el compromiso para desmantelar las redes de apoyo de los cárteles. «No nos detendremos hasta que los cárteles y quienes los apoyan y encubren sean erradicados por completo», sostuvo

Todos los acusados ya realizaron su comparecencia inicial ante un tribunal federal.

En caso de ser declarado culpable, Hall podría recibir una pena máxima de cadena perpetua, mientras que Quezada Meza y Velásquez enfrentan hasta 15 años de prisión y Townsend hasta cinco años.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, dijo en su cuenta X que esta acusación muestra el compromiso de la administración del presidente Donald Trump para «desmantelar las redes de tráfico de armas de fuego que alimentan la violencia de los cárteles». El rastreo de las armas de fuego ilegales es esencial para desarmar a los cárteles, hacer que los traficantes rindan cuentas y proteger a nuestras comunidades. Los cargos relacionados con el presunto apoyo al Cártel de Sinaloa ponen de relieve por qué nuestros países deben seguir trabajando juntos para detener el flujo de armas hacia manos criminales».

EL UNIVERSAL