El presidente estadounidense Donald Trump anunció el domingo que negociadores de Washington estarían en Paquistán el lunes para conversaciones con Irán.
Trump, en una publicación en redes sociales, no detalló qué funcionarios acudirían.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, no encabezará por razones de seguridad la delegación estadounidense para las nuevas conversaciones con Irán en Islamabad.
«Es sólo por seguridad», dijo Trump a ABC News sobre el motivo por el que Vance no hará el viaje. «JD es excelente».
Más tarde, la Casa Blanca declaró CNN que Vance sí está viajando a Paquistán para las conversaciones, además del enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, a pesar de que el mandatario dijo que Vance no asistiría
Sobre los comentarios de Trump esta mañana diciendo que Vance no haría el viaje, un funcionario de la Casa Blanca le dijo a CNN: “Las cosas cambiaron”.
Además, Trump dijo a Fox News que es la «última oportunidad» para que Irán acepte un acuerdo, jurando no cometer el mismo error que el expresidente Barack Obama. «Si Irán no firma este acuerdo, todo el país va a volar por los aires», dijo Trump.
En su publicación, Trump acusó a Irán de incumplir el cese el fuego al disparar balas el sábado en el estrecho de Ormuz y amenazó con destruir infraestructura civil iraní si Teherán no acepta los términos ofrecidos por Washington.
“Si no lo hacen, Estados Unidos destruirá cada Central Eléctrica y cada Puente en Irán”, escribió Trump.
Bloqueo del estrecho de Ormuz
Irán reiteró su promesa de restringir el paso de barcos por el estrecho de Ormuz mientras el bloqueo de Estados Unidos a los puertos iraníes siga vigente, al tiempo que los mediadores trataban de extender el alto al fuego que expira el miércoles.
Los bloqueos contrapuestos han complicado los intentos de mediación encabezados por Paquistán y han planteado dudas sobre si el alto al fuego de dos semanas puede extenderse.
“Es imposible que otros pasen por el estrecho de Ormuz mientras nosotros no podamos”, declaró en una entrevista televisada a última hora del sábado el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf.
Qalibaf, el principal negociador de Irán en las conversaciones con Estados Unidos, criticó el bloqueo estadounidense como una “decisión ingenua tomada por ignorancia”. Dijo antes de los últimos comentarios de Trump que Irán aún buscaba la paz pese a una desconfianza profundamente arraigada hacia Estados Unidos.
“No habrá retirada en el campo de la diplomacia”, dijo, reconociendo que la brecha entre ambas partes seguía siendo amplia.
Irán anunció la reapertura del estrecho después de que entrara en vigor el viernes una tregua de 10 días entre Israel y el grupo político y militar Hezbolá, respaldado por Irán, en Líbano. Pero después de que Trump dijera que el bloqueo a los puertos de Irán “se mantendrá plenamente vigente” hasta que Teherán alcance un acuerdo, Irán indicó que mantendría sus restricciones en el estrecho.
Tras un breve repunte de intentos de tránsito el sábado, los buques en el golfo Pérsico mantuvieron sus posiciones, recelosos después de que dos barcos con bandera de India fueran atacados a mitad del trayecto y obligados a regresar. Su retirada devolvió el estrecho —por el que normalmente pasa aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo— a su statu quo previo al alto el fuego, lo que amenaza con agravar la crisis energética mundial y empujar a las partes hacia un conflicto renovado mientras la guerra entraba en su octava semana.
A pocos días de que venza la frágil tregua, Irán informó el sábado que había recibido nuevas propuestas de Estados Unidos, y mediadores paquistaníes trabajaban para organizar otra ronda de negociaciones directas.
Las autoridades paquistaníes comenzaron a reforzar la seguridad en la capital, Islamabad. Un funcionario regional involucrado en los esfuerzos dijo que los mediadores estaban ultimando los preparativos y que equipos estadounidenses de seguridad de avanzada ya estaban sobre el terreno. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar con los medios sobre los preparativos.