El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su país ocupará el espacio de poder que deja el derrocado presidente venezolano, Nicolás Maduro, y ejercerá el gobierno de Venezuela de forma temporal hasta que se concrete una transición política “segura, apropiada y sensata”, tras una operación militar que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Trump hizo el anuncio desde Mar-a-Lago, Florida, donde sostuvo que Estados Unidos dirigirá el país sudamericano para evitar que fuerzas vinculadas al chavismo retomen el control y afirmó que su gobierno trabajará para garantizar estabilidad y seguridad mientras se construye un proceso de cambio de poder. El mandatario no especificó cuánto tiempo durará la ocupación ni cómo se organizará el gobierno provisional, pero reiteró que el objetivo es una transición ordenada.

El presidente estadounidense también destacó el papel de las empresas petroleras de su país, señalando que invertirán miles de millones de dólares en la infraestructura energética venezolana, y aseguró que Venezuela puede ser un país “rico, independiente y seguro” en el futuro con la participación de inversionistas extranjeros. Trump aseguró que Washington no permitirá que “nadie más tome el control del país” en estos momentos de cambio.

Maduro y su esposa fueron trasladados a Estados Unidos y enfrentan cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo, según autoridades estadounidenses, lo que forma parte de la justificación dada por Washington para la operación y la posterior intervención política en Venezuela.