El gobierno de Estados Unidos denunció que Venezuela e Irán mantienen acuerdos para proveerse de armamento considerado de alta letalidad, lo que incrementa la tensión diplomática y de seguridad internacional. Washington advirtió que estas acciones representan una amenaza para la estabilidad regional y global, al tiempo que anunció que se evalúan medidas adicionales de presión contra ambos países.

De acuerdo con autoridades estadounidenses, la cooperación militar entre Caracas y Teherán incluye transferencia de tecnología y suministro de equipos bélicos que podrían ser utilizados para fortalecer capacidades ofensivas. El señalamiento se suma a las críticas previas sobre la relación estratégica entre ambos gobiernos, marcada por sanciones y acusaciones de violaciones a normas internacionales.

El Departamento de Estado subrayó que la administración estadounidense seguirá vigilando los movimientos de Venezuela e Irán y que se trabaja en coordinación con aliados para contener cualquier riesgo derivado de este intercambio. La acusación se enmarca en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente y América Latina, donde la presencia de actores externos ha generado preocupación en organismos multilaterales.