Enoc Leaño, es uno de esos poco actores que han dejado plasmar huella en la actuación de México, ha aparecido en más de una docena de productos audiovisuales que van desde el cine, streaming y televisión llegando incluso al teatro, por lo que, su legado es inigualable.
El originario de Baja California Sur, el histrión platicó en exclusiva con El Capitalino donde contó los proyectos donde ha participado, los personajes que ha interpretado e inclusive el cómo se dio cuenta qué la actuación era lo suyo, gracias en parte a la ayuda de un profesor.
Su amor por la actuación llegó de manera fortuita, de estudios en la escuela normalista, poco a poco se dio cuenta de que la actuación era lo suyo, en parte por la ayuda de un maestro, «yo siempre digo que el asunto son los buenos maestros, por qué si mi maestro hubiera sido químico, muy probablemente ahorita yo estaría siendo postulado para el Nobel de Química», expresó Leaño.
Con más de 35 años de carrera profesional, sus créditos van desde actuar en cine con Roma, Belzabuth, El tigre de Santa Julia, Chicuarotes y Huesera, mientras que en televisión fue parte del elenco de Nada Personal, El encanto del águila, Hasta que te conocí y El diván de Valentina, en este último dio vida a Don Max. Es uno de los pocos actores que ha estado en diferentes televisoras Televisa, TV Azteca y Canal 11.
«El diván de Valentina, fue una decisión que tomé por mi hijo, por qué yo había hecho una telenovela llamada Nada Personal, entonces me hablaban para judiciales, malos, etc.; entonces no me hablaban para nada bueno y me hablaron para El diván de Valentina me acuerdo, en realidad fui a hacer servicio social por qué nunca nos pagaron»
Enoc ha disfrutado al máximo su profesión, de hecho contó que ha tenido la dicha de personificar varios oficios como sacerdote, policía, abogado, médico así como de poder «asesinar a sus enemigos», «desear a la mujer del prójimo» e inclusive ser transexual o bisexual.
«El origen de la actuación es divina, ahí están los libros si no me creen y nosotros lo que hacemos es hacer tangible dárselo a la gente lo que es intangible, lo que no existe (…) esa es la belleza de nuestra profesión, nosotros podemos transmitir a los pobres humanos, el discurso que traen los dioses»
Durante la charla, confesó que le gustaría interpretar al líder soviético, José Stalin, «es un personaje, extraño, raro, malévolo, pero es un tipo que se mantuvo ahí muchos años», así como también a los hermanos revolucionarios Flores Magón. Pero el que sin duda, sueña con hacer es al maestro Francisco Domínguez, personaje de una película que él mismo creó que se llama Jeremías 33 que retrata al maestro mexicano que inventa un dispositivo para hablar con Dios en la Zona del Silencio con financiamiento de Hitler.
Actualmente, Leaño forma parte de la puesta en escena La Negociación que retrata la odisea que sufre una pareja divorciada a la que le secuestran a su hijo, el actor es quien da vida al negociador y para él, esta historia es una metáfora de como ha sido el proceso de desgaste emocional y físico al que se sometió la pareja. El estreno será en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón de la UNAM, el próximo 18 de mayo.
Para la preparación de este personaje, el actor de 54 años tuvo que recurrir mucho a su imaginación, debido a que no quiso caer en el cliché hollywoodense así como darse cuenta de que como tal, no existe la carrera de negociación en México.