En varios operativos realizados la semana pasada, el Ejército Mexicano asestó fuertes golpes a la narco delincuencia al asegurar en 98 kilos de cocaína en Tamaulipas y desmantelar en Sinaloa 3 laboratorios clandestinos donde se producían drogas sintéticas.
Estos exitosos operativos se lograron gracias a las tareas de inteligencia que se realizan dentro del marco de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública y la Política de Cero Impunidad del Gobierno Federal.
El primero de ellos fue la detención el pasado 2 de Junio de Julio César “N” por transportar 98 kilos de cocaína en el tráiler que conducía. La droga empaquetada en 98 bultos la descubrieron los soldados que revisaron el vehículo en el retén que instalaron para hacer la captura en flagrancia, pues tenían confirmado que era usado para el trasiego de drogas. El retén se ubicó en la carretera San Luis Potosí-Monterrey en las inmediaciones de Jaumave, Tamaulipas.
Tanto el narco chofer como la droga fueron puestos a disposición de las autoridades competentes, a reserva de que se haga la confirmación pericial de su tipo y cantidad.
Tres narco laboratorios destruyó el Ejército en Sinaloa
En el despliegue estratégico que las Fuerzas de Reacción del Ejército Mexicano realizan por diferentes municipios de Sinaloa, lograron localizar mediante reconocimientos terrestres, 3 laboratorios clandestinos donde se producía droga sintética, los cuales fueron asegurados y desmantelados.
La SEDENA informó que el pasado 3 de junio en las inmediaciones del poblado Soyatita, municipio de Badiraguato, el personal militar descubrió un laboratorio clandestino procediendo de inmediato a asegurarlo, incautando 34 bidones de plástico con 945 litros de sustancias químicas desconocidas, 4 sacos de 25 kilos cada uno, con la leyenda “Cloruro de Calcio Anhidro 94-97%”, 2 tambos metálicos con capacidad de 200 litros, con la leyenda “Benzyl Alcohol”, con sustancias químicas desconocidas y 2 reactores para síntesis orgánica.



Y al día siguiente, el 4 de junio, en un patrullaje por el poblado del Calafato e Ipucha, del municipio de Cosalá, los militares localizaron otro laboratorio clandestino que inhabilitaron asegurando 50 tanques de gas LP, 34 bidones de plástico con 1,700 litros de sustancias químicas desconocidas, 8 plomeras de metal, 8 destiladores de acero inoxidable, 8 bultos de 20 kilos cada uno de sosa cáustica, 6 reactores para síntesis orgánica con capacidad de 200 litros, 5 tinas con capacidad de 300 litros, con la leyenda “Acido glucónico/fosfato de potasio/metil cinamaldihido”, 3 tinas con aproximadamente 360 kilos de una sustancia granulosa con características propias de la metanfetamina, 2 mezcladoras con capacidad de 50 litros y 2 vehículos.
Ese mismo día 4, en el poblado Chirimole, municipio de Elota, el Ejército aseguró y desmanteló otro laboratorio donde se producía droga sintética, incautando 10 tanques de gas LP con capacidad de 30 litros, 5 tambos metálicos con capacidad de 200 litros, 3 bidones con capacidad de 40 litros, con la leyenda “ácido sulfúrico”, 2 tinajas con capacidad de 500 litros y 1 tina con capacidad de 10 litros.
Hay que apuntar que en ninguno de los operativos hubo detenidos pues se intuye que quienes dirigían y trabajaban en los narco laboratorios fueron avisados de la presencia militar y tuvieron tiempo para huir.
Lo asegurado fue puesto a disposición de las autoridades competentes, a reserva de que se haga la confirmación pericial correspondiente.
Con estas acciones se evita que este tipo de sustancias sean empleadas para la elaboración de drogas sintéticas que afectan la salud y desarrollo integral de la juventud mexicana. Asimismo, el Ejército Mexicano refrenda su compromiso de velar y salvaguardar el bienestar de los ciudadanos, contribuyendo con el Gobierno de México para garantizar la paz y seguridad de las y los mexicanos.