Los profesores en Francia podrán quitarse el cubrebocas cuando estén ante los alumnos si eso facilita las clases y siempre que mantengan una distancia de al menos dos metros, explicó este viernes 21 el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer.
“Nuestra recomendación es llevar cubrebocas, pero si eso dificulta la clase y si se respeta esa distancia importante de dos metros, entonces existe esa posibilidad”, indicó a la prensa durante una visita a una escuela del departamento de Oise.
El ministro afirmó que es una cuestión de “sentido común“, después de admitir que en ciertas ocasiones la mascarilla puede dificultar el desarrollo de la clase teniendo en cuenta que el profesor habla a los escolares durante horas.
Los niños, por su parte, tendrán que llevar mascarilla a partir de los 11 años “de forma sistemática” en todos los espacios cerrados de los centros educativos.
Blanquer contó que se han preparado diferentes escenarios en función de cómo evolucione la situación epidémica en cada lugar. “En el caso más extremo” se llegará al cierre de una escuela y a la activación de la educación a distancia para todos sus alumnos.
Otra posibilidad es organizar clases presenciales con solo con una parte de los escolares presentes, mientras el resto seguirían desde casa.
De momento, ninguno de esos dispositivos se aplicarán cuando comience el curso escolar a partir del 1 de septiembre, ya que está previsto dar clases a todos los alumnos.
En algunos lugares donde el número de contagios es muy superior a la media, como Marsella o París, lo que sí se contempla es evitar que entren en contacto escolares de diferentes clases, para lo cual serán los profesores los que se desplacen de un aula a otra.
El ministro confirmó que el Estado no pagará los cubrebocas de los alumnos, sin excluir que se puedan hacer excepciones para familias con dificultades económicas.
FUENTE ; AGENCIAS
CANDELERO 21-08-2020