El proyecto de Presupuesto 2027 plantea modificaciones al régimen fiscal de las empresas que limitarían determinadas deducciones y podrían obligarlas a cubrir Impuesto Sobre la Renta (ISR) aun cuando registren pérdidas, de acuerdo con especialistas citados en el análisis.
La propuesta contempla que las deducciones de las empresas no excedan 96.67 por ciento de sus ingresos, lo que implicaría considerar un mínimo de 3.3 por ciento de utilidad sobre las ventas para efectos del cálculo fiscal.
Una directora financiera consultada explicó que, bajo este esquema, una compañía cuyas deducciones representen 98 por ciento de sus ingresos tendría que ajustarlas al límite establecido. “Estaría con esto forzando a que las empresas al menos le paguen el 3.33 por ciento sobre las ventas”, señaló.
Gustavo Leal Cueva, presidente de la consultora Fiscalía, indicó que, debido a que la tasa del ISR aplicable a esa proporción sería de 30 por ciento, el efecto equivaldría, para fines prácticos, a un impuesto mínimo de 1 por ciento sobre los ingresos, incluso cuando una empresa tenga pérdidas.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público plantea estas modificaciones como una medida para combatir el uso de facturas falsas y ampliar la base gravable. Sin embargo, BBVA México advirtió que los cambios podrían afectar también a empresas que utilizan legítimamente las deducciones fiscales y desincentivar la inversión privada.
Entre las modificaciones consideradas también se encuentra limitar la deducibilidad de grandes empresas y el acreditamiento de pérdidas fiscales de ejercicios anteriores. Asimismo, se propone eliminar el Régimen Opcional para Grupos de Sociedades, mecanismo que permite diferir el pago del ISR hasta por tres años.
BBVA consideró que las medidas representarían una ampliación efectiva de la base gravable del ISR empresarial y señaló que, ante un escenario de debilidad en la inversión y el consumo privados, limitar las deducciones podría resultar contraproducente.