Luego del rechazo a sus dos perfiles para ocupar la Secretaría Ejecutiva del INE, la presidenta del órgano electoral, Guadalupe Taddei, prevé nombrar este martes a María Elena Cornejo Esparza como encargada de despacho de esa área clave.
La exvocal ejecutiva del Instituto en diversos estados, entre ellos Durango y Tabasco, fue nombrada por la sonorense como encargada de despacho de Capacitación Electoral y Educación Cívica en mayo, y hace una semana el Consejo General, por unanimidad, la designó directora de esa área.
De acuerdo con funcionarios, la consejera no ha hecho oficial el nombramiento, pero el actual encargado de despacho, Miguel Ángel Patiño, asumirá este martes la Dirección de Organización.
La legislación permite a Taddei nombrar a encargados de despacho sin necesidad de la aprobación del Consejo General, únicamente tiene como requisito que sea director ejecutivo del organismo, por lo que Cornejo asumirá de inmediato.
Cornejo lleva 30 años en el Instituto, incluso forma parte del Servicio Profesional Electoral.
Inició su carrera en el organismo en 1990 como vocal de Capacitación en la Junta Local de Aguascalientes, en el 2005 fue nombrada directora de Capacitación en la sede Central y en el 2016 se fue como vocal ejecutiva.
Hace una semana, cuando la sonorense leyó su perfil ante los consejeros, aseguró que estaba especializada en procesos electorales, pues ha estado involucrada en 11 federales y 16 estatales; en administración de recursos y habilidades de dirección, pedagogía y coordinación de proyectos.
Cornejo está como encargada de despacho de la Secretaría hasta que Taddei consiga ocho votos de consejeros para aprobar el perfil que proponga.
El miércoles pasado, seis de los 11 consejeros votaron en contra de Flavio Cienfuegos, jefe de asesores de la sonorense, al considerar que no tiene la experiencia para el segundo puesto más importante del Instituto, mientras que la exconsejera Adriana Favela declinó al enterarse que tampoco tendría los votos necesarios.
La Secretaría Ejecutiva es la plaza más importante del INE, al ser la mano derecha de la presidencia del órgano electoral.
El puesto se encarga de supervisar el trabajo de direcciones, unidades y delegaciones estatales y distritales; además de estar a cargo de la Unidad de lo Contencioso Electoral -que recibe las quejas de partidos y candidatos-, diseñar el presupuesto y avalar las plazas a cubrir.
Con información de Reforma