Busca el Senado de la República un servicio de calidad y calidez en el sistema ferroviario, al mismo tiempo que rescata las concesiones que se han otorgado con trato leonino, según se desprende del dictamen aprobado en Comisiones, para luego presentarlas en el Pleno.
Las reformas a la ley que regula el sistema ferroviario, permitirán verificar que las tarifas del servicio público de transporte de carga se reflejen en condiciones de calidad, eficiencia, competitividad, seguridad, permanencia, uniformidad y equidad.
Los legisladores señalaron que el esquema actual de concesiones generó barreras de entrada, y falta de competencia en el sector, pues sólo unas cuantas empresas tienen un poder de mercado suficiente para hacer valer su peso frente a los competidores.
Lo anterior que originó que las concesiones para construir, operar y explotar vías férreas se otorgaran hasta por un plazo excesivamente amplio de 50 años.
Por ello, el proyecto modifica el artículo 11 de la Ley para establecer que las concesiones tengan una vigencia de 30 años, con posibilidad de prorrogarse en cuanto las empresas otorguen mejores resultados en un plazo más corto de tiempo y promuevan servicios de calidad.
El dictamen se aprobó con ocho votos a favor y seis en contra en la Comisión de Comunicaciones y Transportes; y con ocho votos a favor, cuatro en contra y una abstención en la Comisión Estudios Legislativos, Segunda.
En el documento también se menciona que en México actualmente el 95 por ciento de la industria ferroviaria descansa en un consorcio y una empresa, lo que – en otros sectores económicos, diferentes a los relacionados a concesiones – implicaría la existencia de duopolios en el mercado nacional.