COLUMNA DE HIERRO.       

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CUERNAVACA, MOR. 08 09 2026.- ¿Qué precio pagarán los Partidos que dejen de ser aliados de Morena?…..

y, sobre todo, ¿cuál será el costo político para el gobierno morelense y para Morena si el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista deciden llegar solos a las elecciones de 2027?

La pregunta apenas comienza a cobrar dimensión.

Porque PT y Verde no son simples acompañantes electorales. En Morelos tienen votos, estructura y, en algunos Municipios, capacidad para inclinar una elección.

Hoy el escenario ya está planteado: PT y Verde competirán por separado de Morena, mientras el Partido gobernante busca caminar con Nueva Alianza y el PRD.

Y aquí aparece la primera factura.

Morena tendrá que pelear con menos votos aliados y contra dos Partidos que conocen perfectamente su estructura electoral.

El PT, bajo la conducción de Tania Valentina Rodríguez Ruiz, asegura tener presencia en los 36 Municipios y ya está preparando su estructura para la elección.

El Verde tampoco parece dispuesto a jugar de comparsa. Ya presentó Coordinadores Municipales y comienza a perfilar candidatos propios.

Es decir: los antiguos aliados están dejando de ser votos seguros para convertirse en competidores y eso puede tener consecuencias muy serias porque el verdadero campo de batalla de 2027 no serán solamente las Presidencias Municipales, será el Congreso. Son 20 Diputados (12 de mayoría y 8 plurinominales) y para Morena, conservar una mayoría legislativa puede depender de ganar Distritos donde unos cuantos miles de votos pueden decidirlo todo.

Veamos cinco ejemplos.

CUERNAVACA

En 2024, José Luis Urióstegui consiguió retener la Capital del Estado para la oposición.

Pero Morena obtuvo por sí solo más votos que el PAN.

La diferencia la hizo la suma de los Partidos aliados de la candidatura opositora.

Ahora el tablero cambia.

Si PT y Verde compiten con candidatos fuertes, pueden quitar votos tanto a Morena como a la oposición.

Cuernavaca será una elección de tres bandas.

CUAUTLA

Aquí la aritmética resulta todavía más reveladora.

En 2024, la coalición PAN-PRI-PRD-RSP, obtuvo 28 mil 727 votos.

Morena consiguió 22 mil 493.

Pero PT obtuvo 8 mil 916 y Verde 5 mil 147.

Juntos sumaron más de 14 mil votos.

No significa que esos votos hubieran ido automáticamente a Morena.

Pero demuestra algo fundamental: PT y Verde tienen una bolsa electoral suficientemente grande para cambiar el resultado.

JIUTEPEC

Otro Municipio donde la oposición logró imponerse y donde Morena tendrá que enfrentar un escenario diferente.

PT y Verde ya demostraron en 2024 que pueden competir por separado.

Ahora tendrán que demostrar si tienen votos propios suficientes para sostener candidaturas competitivas.

TEMIXCO

Aquí la oposición también conserva una posición importante.

Pero la pregunta será la misma:

¿A quién le quitarán votos PT y Verde?

Porque si los votos que pierda Morena terminan fortaleciendo a la oposición, Morena puede perder.

Pero si esos Partidos le quitan votos al PAN o al PRI, pueden terminar ayudando indirectamente a Morena.

Ése es el juego perverso de la fragmentación.

XOCHITEPEC

Aquí aparece quizá la señal más interesante.

El PT demostró en 2024 que puede competir electoralmente en esa zona y ganar una diputación.

Eso significa que ya no estamos hablando simplemente de un Partido aliado.

Estamos hablando de un Partido que puede disputarle posiciones al propio Morena.

Y ahí está el verdadero problema.

Los votos del PT y del Verde pueden convertirse en una especie de voto bisagra.

Pueden abrirle la puerta a Morena.

Pueden cerrársela.

Pueden darle oxígeno a la oposición.

O pueden dividir a la oposición y terminar salvando al Partido gobernante.

Por eso sería un error cantar victoria anticipadamente.

La ruptura no tiene ganador automático.

Pero sí tiene perdedores potenciales.

Morena puede perder la comodidad de contar con dos aliados que sumaban votos y estructura.

PT y Verde pueden descubrir que una cosa es tener votos dentro de una coalición y otra muy distinta conseguirlos solos.

Y la oposición puede cometer el error de creer que la separación del bloque oficialista equivale automáticamente a una oportunidad para ganar.

No.

Primero habrá que saber hacia dónde se van esos votos.

Porque en 2027 no ganará necesariamente quien tenga más partidos.

Ganará quien consiga que la fragmentación de sus adversarios trabaje a su favor.

Y entonces viene la pregunta que vale oro:

¿Quién pagará el precio de la ruptura?

Porque en política las alianzas se pueden romper en una mesa.

Pero las facturas….…se pagan en las urnas. Y voy por más….

eusebiogimeno@gmail.com