Netflix ha intensificado su apuesta por los deportes en vivo, un segmento que durante años mantuvo en segundo plano, pero que ahora se ha convertido en un pilar estratégico para atraer audiencias masivas y nuevos suscriptores.
En los últimos años, la compañía ha apostado por eventos deportivos en directo de alto perfil, una categoría que impulsa la retención de usuarios y genera conversación en tiempo real.
WWE: un acuerdo multimillonario de largo plazo
Uno de los movimientos más relevantes fue el acuerdo con World Wrestling Entertainment (WWE), mediante el cual Netflix adquirió los derechos de transmisión de Raw, uno de los programas más emblemáticos de la lucha libre en Estados Unidos.
El convenio tiene una duración de 10 años y un valor estimado de 5,000 millones de dólares, e incluye la transmisión en mercados clave como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y América Latina.
Además, la plataforma obtuvo derechos internacionales exclusivos —fuera de Estados Unidos— de eventos como WrestleMania y Royal Rumble, así como contenido vinculado a otras marcas como SmackDown.
Netflix apunta al boxeo
El boxeo representa otro frente en expansión. Aunque aún no existe un acuerdo formal con Premier Boxing Champions (PBC), la plataforma ha explorado alianzas para transmitir eventos de alto nivel a escala global.
Netflix ya ha dado pasos relevantes al transmitir combates de alto impacto, como el de Jake Paul contra Mike Tyson, así como la pelea entre Katie Taylor y Amanda Serrano.
A esto se suma la adquisición de derechos para la pelea entre Saúl Álvarez y Terence Crawford, programada para septiembre de 2025, lo que refuerza su intención de posicionarse en este deporte.
Concacaf: foco en México
Recientemente, Netflix reforzó su presencia en el fútbol con un acuerdo con la Concacaf, para transmitir de forma exclusiva la Liga de Naciones y la Copa Oro en México.
El convenio, con una duración de cuatro años y un valor cercano a 60 millones de dólares, convierte a Netflix en la única plataforma en México para seguir las finales de ambas competencias, sin costo adicional para los suscriptores.
Las transmisiones iniciarán en 2027, con la quinta edición de las Finales de la Liga de Naciones, que se disputarán en el SoFi Stadium, marcando el debut formal de la plataforma en el fútbol en vivo.
Con acuerdos en lucha libre, boxeo y fútbol, Netflix construye un portafolio deportivo diversificado, con el que busca redefinir su papel dentro de la industria del entretenimiento global.
Netflix y el béisbol
Netflix firmó un acuerdo de tres años (2026-2028) con la Major League Baseball (MLB) como parte de un paquete conjunto con NBC y ESPN, valorado en alrededor de 800 millones de dólares anuales.
El convenio contempla la transmisión de eventos especiales como el Home Run Derby, la noche inaugural, que en 2026 tuvo el enfrentamiento entre Yankees y Giants, además de otros eventos especiales.
La plataforma ya ha incursionado en el deporte en vivo con eventos propios. En 2024 transmitió The Netflix Slam, un partido de exhibición entre Rafael Nadal y Carlos Alcaraz celebrado en Las Vegas.
Previamente, en 2023 realizó The Netflix Cup, un torneo de golf en formato match play que enfrentó a pilotos de Fórmula 1 con golfistas del PGA Tour, marcando su primer evento deportivo en vivo.
Netflix supera expectativas del mercado 1T2026
El gigante del streaming reportó ingresos en el primer trimestre de 2026 (1T26) por 12,250 millones de dólares (mdd), por encima de los 12,180 millones previstos por analistas, lo que representó un crecimiento de 16% anual.
La ganancia neta ascendió a 5,280 millones de dólares, casi el doble de los 2,890 millones registrados un año antes. Además, se anunció que Reed Hastings, cofundador y actual presidente, dejará su asiento en el consejo de administración en junio, para enfocarse en actividades filantrópicas.