El papa León XIV lanzó este domingo un firme llamado a detener los combates en Ucrania y avanzar sin demora hacia un alto el fuego, durante su intervención tras el rezo del ángelus en la plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano. El pontífice advirtió sobre el sufrimiento prolongado de la población civil y pidió que la paz deje de postergarse ante una guerra que se acerca a su cuarto año.

En su mensaje, el líder de la Iglesia católica subrayó el costo humano del conflicto y la urgencia de decisiones responsables que permitan frenar la violencia. “Que callen las armas”, expresó, al insistir en la necesidad de detener los bombardeos y abrir espacios reales de negociación que permitan encaminar una solución política duradera.

El pronunciamiento se produce en medio de un escenario internacional marcado por la prolongación de la invasión iniciada por Rusia y por el impacto continuo sobre millones de familias desplazadas o separadas. El pontífice remarcó que la escalada militar profundiza la división entre las partes y dificulta cualquier intento de entendimiento, por lo que instó a la comunidad internacional a impulsar iniciativas diplomáticas más firmes.

León XIV también invitó a los fieles a orar por las víctimas del conflicto y por quienes sufren las consecuencias de la guerra en todo el mundo. Su mensaje se suma a reiterados llamamientos del Vaticano en favor de una salida negociada, en un contexto en el que el sufrimiento civil y la incertidumbre sobre el futuro del país siguen marcando el ritmo de la crisis.