El papa León XIV exhortó a los fieles a no permanecer indiferentes frente al sufrimiento que viven millones de personas en el mundo, durante su mensaje de Navidad Urbi et Orbi, pronunciado este 25 de diciembre desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. El pontífice subrayó que la compasión, la cercanía con los más vulnerables y el compromiso con la paz deben ser el eje de la vida cristiana, especialmente en un contexto marcado por conflictos, pobreza y desplazamientos forzados.

Ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro, León XIV pidió prestar atención al dolor de quienes padecen las consecuencias de la guerra, la violencia y la desigualdad, y llamó a la comunidad internacional a trabajar por la justicia y la reconciliación. Insistió en que la Navidad es una oportunidad para romper la indiferencia y abrirse al diálogo, la fraternidad y la ayuda concreta.

En su mensaje, el Papa dedicó palabras a regiones afectadas por conflictos armados y crisis humanitarias, como Medio Oriente, Ucrania y diversas zonas de África, además de invitar a rezar por la paz en el mundo. También retomó la tradición de ofrecer saludos en distintos idiomas, gesto que fue recibido con aplausos por los asistentes, y reiteró que la paz verdadera comienza cuando se reconoce y acompaña el sufrimiento del prójimo.