Por: Rosa Chávez Cárdenas
El miedo nos acompaña desde el nacimiento hasta la tumba. Sin miedo los seres humanos y los animales ya hubieran desaparecido de la faz de la tierra. Para las personas pensantes se puede volver un problema, el miedo puede convertirse en su peor enemigo.
Los grandes desafíos causan incertidumbre, tensión, la ansiedad se apodera y se pierde la confianza en sí mismo.
El cerebro en alerta, afecta al sistema inmunológico para defenderse de los invasores como virus y bacterias.
Esta pandemia nos recuerda la “peste bubónica”, causada por la bacteria “Yersinia pestis”, una de las más devastadoras en la historia de la humanidad, por la que murió más de un tercio de la población. Solo en Europa fallecieron unos 25 millones de personas, además en África y Asia, los efectos influyeron en el desarrollo social, político y económico en el siglo XIV.
Dicen los investigadores que una de las causas fue el cambio climático, igual que en la actualidad, con la diferencia que la ciencia y la tecnología presumen sus adelantos.
Las publicaciones nos muestran que el virus es una cortina de humo. Causa sorpresa que antes de ver los afectados por el virus, ya estamos sufriendo la crisis económica en México. Vemos un nuevo orden mundial, el dinero cambia de manos, el pobre se vuelve más pobre y los ricos y poderosos, incrementan sus ganancias.
Ya no es necesario la guerra con misiles, como lo anunció Bill Gates, ahora serán bacteriológicas. ¿Los políticos están locos? los que ostentan el poder se vuelven locos y ambiciosos.
Son tantos que es difícil mantenerlos en un manicomio. Sorprende la psicosis social, se dejan llevar por el miedo a infectarse, aturdidos, reaccionan emocionalmente, se apresuran a las compras de pánico, a surtirse de las necesidades básicas: comida y papel sanitario. Aturdidos en estado de “histéresis” el término se deriva del griego y significa deficiencia, pérdida de energía, la psique se comporta de manera diferente depende de lo que ya vivió previamente.
No aprendemos, cada cierto periodo se presenta el fenómeno: “la compulsión a la repetición” Otra crisis económica, el grueso de la población pierde sus bienes ganados con trabajo honrado, y los privilegiados se enriquecen a costa de los demás. “Divide y vencerás”, eso nos está costando a los mexicanos. Nos dividen las creencias, las ideologías, las etiquetas, entre neoliberales, fifis, conservadores, ricos, pobres, malos y buenos. Necesitamos despertar, estamos atrapados en las redes de noticias falsas para manipularnos. Tenemos otro problema: el presidente López Obrador no genera confianza, en plena crisis de salud y económica se la pasa haciendo bromas, y el Subsecretario de Salud le dice que está blindado por la moralidad. Mienten para evadir la crisis, no la de salud, ¡la económica! Aseguran que están preparados, pero el Sistema de Salud está colapsado por tantos recortes. Para tranquilizar insiste en que tenemos mucho petróleo. Pero no tenemos para convertirlo en gasolina. La deuda de Pemex es millonaria, no es actual, pero insiste en seguir en el pasado cuando Pemex era la gallina de los huevos de oro y hoy está en terapia intensiva. Además, en lugar de ofrecer empleo insiste en dar caridad, regala dinero a ciertos sectores. Caridad, amor propio disfrazado de altruismo. Para darse gusto y para agradar a los demás, clientes para las siguientes elecciones.
No sabemos como viene la crisis, los que vivimos la del 94 y la de la Influenza del 2010, estamos apanicados. Traten de mantener la calma, no se dejen llevar por la psicosis social. No me queda más que aconsejarles, tengan en cuenta a las terapias alternativas, no todo se cura con antibióticos, cortisona y paracetamol. Ingieran té de “gordolobo” un expectorante, astringente y antiinflamatorio que reduce la intensidad de las enfermedades respiratorias.