Entre acordes de cámara, la calidez de viejos aliados al mediodía y la elegancia de una jornada sin jerarquías ni presídiums, la presentación del libro “Soy Periodista” se transformó en una trinchera colectiva por la libertad de la palabra.

Por Lizeth Meneses Guillén

La locura de la verdad al mediodía

En la cima del penthouse de la empresa Intelite, bajo la claridad serena del mediodía, el encuentro no pertenecía ni al protocolo ni a las distancias frías de las ceremonias oficiales. Presidido por la calidez y apertura de Don Rodolfo Sandoval Monroy, el espacio se despojó de presídiums y sillas de honor para convertirse en algo infinitamente más auténtico: una trinchera de iguales, un santuario de la memoria y la palabra compartida.

El ambiente, suspendido entre el aroma envolvente de la cafetería de especialidad y el dorado destello del vino para el brindis, estaba impregnado de una atmósfera sutil pero inconfundible: una fraternidad añejada en las salas de redacción, donde la vocación no se presume, se padece y se celebra.

Fue el periodista y conductor de MVS Noticias, Luis Cárdenas, quien abrió el evento y quebró el murmullo inicial para soltar una verdad incómoda y luminosa a la vez: “Nunca ha habido tiempos fáciles para el ejercicio del periodismo”. Sus palabras resonaron con la fuerza vibrante de quien conoce el peso del oficio. Remarcó que la prensa no nació para ser dócil ni amiga del poder, y que abrazar esta profesión exige, indefectiblemente, estar dispuesto a correr riesgos… y poseer una cierta dosis de necesaria locura.

Para Cárdenas, el oficio no es una mera carrera técnica, sino un acto visceral de amor, pasión, dedicación y entrega incondicional para llevar la noticia real, de primera mano, al pueblo mexicano por amor a México. Aceptó con estoicismo la crudeza del momento: es posible que en esta brega se pierdan batallas, pero la convicción de luchar por defender los valores esenciales del periodismo sigue siendo un imperativo moral insalvable.

Un maestro, muchas vidas

El núcleo de esta convergencia era la presentación del primer libro “Soy Periodista”, coordinado por el Maestro Javier López González, forjador inagotable de varias generaciones en las aulas de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Con la serenidad de quien ha visto a sus alumnos convertirse en los cronistas del país, López González estuvo rodeado de una hermandad diversa pero unida por el mismo fuego.

A su lado se encontraba el Embajador de la República Dominicana en México, Juan Bolívar Díaz Santana, dignatario de refinada diplomacia que estudió su carrera en la misma matriz académica de la Septién García; el Abogado y Periodista Rafael García Garza, Director del periódico La Crónica de Hoy; y una constelación de figuras insignes que reafirmaron la solidez moral del gremio.

Entre las personalidades que engalanaron la jornada destacó la presencia de la Periodista Paty Solís, quien transmite a través de los canales digitales de la Asociación Nacional de Locutores su destacado programa “Con la Mejor Intención”, aportando su calidez y dinamismo a este encuentro gremial.

Asimismo, se contó con la destacada presencia del Maestro Virgilio Adrián Arias Ramírez-Corzo, Presidente del Club Primera Plana, encarnando el respaldo institucional a una obra que nace del corazón mismo del periodismo organizado. Del mismo modo, estuvo presente el Maestro Marco Antonio Alfaro, en representación del Rector de la Universidad Autónoma de Hidalgo (UAEH), institución que regaló a la jornada el aire sublime de su Orquesta de Cámara, cuyos acordes convirtieron el conversatorio en una experiencia memorable.

El pacto entre amigos y la trinchera del Club.

No hubo formalismos vacíos para la entrega de los primeros libros. En un gesto cargado de simetría y afecto, el Maestro Javier López invitó a sus amigos y colegas a que se entregaran mutuamente este primer ejemplar. La escena capturó el espíritu medular de la reunión: la literatura periodística no se impone desde una tarima, se transmite de mano en mano, como un pacto de complicidad, solidaridad y resistencia.

Cabe resaltar la huella imborrable del Club Primera Plana en la génesis de esta obra. Tanto el coordinador Javier López González como dos de los coautores clave son miembros activos de nuestra agrupación: Ivett Estrada, actual Secretaria del Club, y el insigne Maestro Elías Chávez. Su participación revalida al Club Primera Plana como un panal vivo de creación y testimonio.

Al evento acudieron empresarios, poetas, locutores y renombrados periodistas que compartieron en un ambiente excepcionalmente “entre amigos”, con un toque familiar, ameno, cálido y de gran unidad. Hacia el cierre del conversatorio, hicieron uso de la palabra algunos asistentes, entre ellos Miguel Alarcón, Presidente de la Fundación de Comunicadores y Periodistas Latinoamericanos, y Juan Carlos León, de Editorial Lebri, sumando matices a la reflexión colectiva.

La máxima del prólogo.

Para cerrar con broche de oro, el Maestro Víctor Sánchez Baños, prologuista del libro, tomó la palabra para articular la síntesis perfecta de lo vivido en esa luminosa jornada sobre la ciudad. Con el rigor y el temperamento que lo caracterizan, desmenuzó la trascendencia de plasmar en papel el testimonio vivo de quienes han dedicado su existencia a buscar la verdad.

La reunión concluyó entre copas alzadas en el brindis, abrazos francos y la certeza compartida de que, ante el rigor de los tiempos, el periodismo no solo resiste: se abraza, se escribe y se celebra entre iguales.