Por: Sócrates A. Campos Lemus
Que conste…son reflexiones…!
Cada día 28 de mes, miles y miles de fieles acuden a la iglesia de San Hipólito en la Ciudad de México, para rogarle llenos de fe a San Judas Tadeo que les ayude a resolver los problemas que padecen, pues están convencidos de que es un Santo muy milagroso que “soluciona cualquier tragedia o resuelve muchos problemas de gran nivel”.
(Sería bueno que leyeran el libro “San Judas Tadeo”, escrito por don Antonio Velasco Piña porque hace gran análisis de la vida y obra de este reverenciado Santo).
Cuentan las historias que muchos policías y ladrones como muestra, se reunían cada día 28 en esa iglesia para solicitarle milagros y se veían las procesiones mensuales de miles de fanáticos que llevaban esculturas, medallas, veladoras, medallitas a cambio de jugosas limosnas esperando los milagritos.
Ahora, con la crisis económica y la pandemia se multiplicaron los mexicanos que le ruegan a San Juditas les haga el milagro de mejorar su situación porque sus problemas personales y familiares aumentan. Millones se han quedado sin empleo por el cierre de empresas y negocios. Otros tienen menos ingresos por las mismas razones y a pesar de que cuentan con apoyo de sus patrones, la pandemia obliga a establecer nuevos mecanismos de respaldo y muchas empresas están por cerrar a menos que se decidan aprobar protocolos de seguridad que aunque con ello se aumentan gastos, reactivando operaciones se puede mitigar el desempleo y el desplome de la economía.
Y así muchos van este próximo día 28 a ver si San Judas, que realiza los milagros importantes les hace el favor, no importa que la Iglesia se pueda encontrar cerrada, miles de fieles van a sus puertas con la esperanza y la fe puestas en esos milagros, porque en México casi todos, incluyendo a “intelectuales preparados” esperan los milagros a su favor.
Y lo que es la miseria humana de muchos lo podremos ver en un simple acto de “caridad” porque como burla, o venganza, o resentimiento y odio, algún idiota de Chetumal, Quintana Roo, le dio para comer a un pobre hombre en condición de calle, un plato de arroz revuelto con croquetas de perro y, al ser descubierto por otro ciudadano al que el indigente le pidió pan o tortillas “para completar”, se dio cuenta de lo que traía en el plato por lo que tomó fotos y las subió a las redes con muestras de indignación y apoyo solidario en favor de este hombre pobre, marginado social.
Así se le ayudó, se lavó, se le dio ropa y, por supuesto, se le alimentó correctamente y, seguramente, el imbécil resentido y negativo que realizara el acto indignante de darle arroz con croquetas, se estará lamentando, o revolcándose de risa por su “chiste”.
Pero como diría mi abuela, “todo lo malo que haces en la tierra lo pagas en este infierno, no en el más allá”.
-x-x-x-x-
Cada vez que el doctor Hugo López-Gatell da razones de peso para criticar a los contagiados de Coronavirus por su sobrepeso, diabetes y males cardiacos causados por el consumo de refrescos, cigarrillos y comida chatarra que ciertamente provocan enfermedades y la muerte de miles de mexicanos sin que las empresas que los producen y comercian ganan millonadas de pesos aporten nada al Sector Salud para contribuir a la atención de los enfermos y a la reparación de daños y perjuicios causados, ya que hasta ahora somos los mexicanos quienes mediante los impuestos que cubrimos, pagamos la atención médica de las víctimas de esos pulpos comerciales que tanto chingan a la gente, y entonces, cuando les tocan tantito, pues mediatizan las reclamaciones, con los convenios comerciales que mantienen con muchos medios y comunicadores por la publicidad y las amplias relaciones que sostienen en gobiernos que les brindan toda clase de facilidades para sus inversiones.
Por ejemplo, por cada OXXO se abre en una ciudad, funcionarios estatales y municipales reciben grandes tajadas o se convierten en socios del negocio que por su estructura de mercadotecnia apabulla a los tendajos, changarros y estanquillos en la zona donde se instale, dejando sin protección a miles y miles de mexicanos, porque ellos son dueños de la publicidad y de las promociones que se niegan a las tienditas de la esquina.
Por ello, pueden orquestar amplias campañas para atacar y joder a cualquier funcionario y así como la “cacacola” impuso a Vicente Fox, su administrador, como presidente de México, ahora pretenden seguir con el cuento de la oposición y de encabezar las acciones en contra del actual gobierno, porque parece, solamente parece, que un buen día no tendrá más remedio, el presidente y las autoridades sanitarias, de entrar en el asunto de las refresqueras, tabacaleras y fábricas de comida chatarra para imponerles las sanciones necesarias o reglamentarlas para que no sigan haciendo daño a la salud y vida de miles de mexicanos… claro, con el debido respeto que le deben al “diablo”, no se vaya a molestar mucho…
Hay que aclarar que don Hugo, siguiendo la tendencia política de su amado jefe, solamente mencionó los daños del consumo de refrescos y comidas chatarras y jamás dijo que investigarían para ponerles un orden y sanciones para que dejen de envenenar al pueblo de México y así le ha ido como le ha ido, campañas implementadas de desprestigio en momentos claves donde él mismo, por acciones que nadie entiende ya no se da a entender del cómo se debe enfrentar la pandemia y hay descontrol, el mejor comunicólogo del presidente también se hace bolas y no da pie con bola…
Ahora, solamente faltaría que el famoso “diablo,” el que ya saben quién es todos los regios y le temen por diablo no por viejo, le haga reclamos al presidente para imponerle a López-Gatell un bozal o tapa bocas y todo es posible con este señor, porque solamente sus relaciones y poderosa fortuna pone a temblar a muchos sectores del gobierno y de la dirigencia en la iniciativa privada, y por supuesto, muchos medios y comunicadores porque es uno de los pocos financieros de las empresas de comunicación que siguen pagando inmensos recursos por medio de la “publicidad comercial” que ya también, por la crisis, no solamente venden los espacios sino las conciencias, y eso, en realidad, pues está muy grave en las condiciones actuales. Así que Gatell debe tener cuidado porque encabronado “el diablo” ni quién lo pare…así que más vale que piensen en que si van hablar tengan también el garrote listo, cuando menos para defenderse, porque el “diablo” pues es el mero “diablo”, eso que ni qué…