Por: Rosa Chávez Cárdenas

Con la proliferación de la epidemia del coronavirus, los gobiernos y la ciudadanía han mostrado interés en la prevención de la enfermedad: lavarse las manos”.

Las redes sociales están muy activas y las estadísticas crean ansiedad.

Revisemos la historia.

La medicina hipocrática dio origen a la ciencia médica occidental, tuvo su origen en la tradición griega del arte de la curación, las raíces se remontan al periodo prehelénico.

La curación fue considerada un fenómeno espiritual y se relacionó con varias divinidades, la más destacada era Higia, una manifestación de Palas Atenea relacionada con el simbolismo de la serpiente y que usaba el muérdago como remedio universal.

Los ritos curativos eran un secreto guardado por sacerdotisas.

A finales del segundo milenio, antes de Cristo, tres invasiones bárbaras impusieron la religión patriarcal y el orden social en Grecia. Aquí viene el cambio y el dominio masculino.

La mayor parte de los antiguos mitos sobre la diosa fueron distorsionados y se incorporaron al nuevo sistema; reinventaron a la diosa Higia como una pariente de una divinidad masculina, más poderoso.

Escolapio se convirtió en el primer dios de la curación y a partir del cambio fue venerado en todos los templos de Grecia. En el culto a Escolapio, el muérdago y la serpiente enroscada en el bastón se convirtieron en el símbolo de la medicina occidental.

Hipócrates influyó en la medicina occidental, aseguró que las enfermedades no son causadas por demonios, demostró que son fenómenos naturales que se estudian científicamente y se puede influir en ellos por medio de procedimientos terapéuticos.

La salud requiere un estado de equilibrio entre las influencias sociales, el estilo de vida, la naturaleza humana, el equilibrio químico, hormonal y las pasiones.

La medicina oriental valora los conocimientos subjetivos, los buenos médicos utilizan la intuición, el conocimiento y la experiencia, llamado: “ojo clínico”.

 La medicina moderna cambió el paradigma, el modelo biomédico no acepta la visión de la enfermedad como fenómeno multidimensional. Abusan de fármacos que atacan al sistema de defensas, cuando tiene que enfrentarse a un organismo extraño, el sistema inmunológico está debilitado.

La visión integral de la salud es un concepto dinámico, para estar sano el sistema ha de ser flexible, adaptarse al entorno: físico, mental, social, tecnológico, económico y al ambiente tan contaminado.

Desde los tiempos de Descartes, Galileo y Newton, la cultura occidental está obsesionada por el conocimiento racional y han olvidado tratar los valores humanos. Las enseñanzas son racionales, los conocimientos subjetivos, no se admiten en las escuelas de medicina. Cuando adopten una actitud más equilibrada con respecto al conocimiento intuitivo y el racional será más fácil incluir en el sistema de salud, aspectos que caracterizan a la medicina oriental con la medicina hipocrática.

¡Que diferente sería incluir la psicología y los problemas sociales!…ese sería un enfoque verdaderamente holista. El ambiente creado por el sistema económico y social se basa en la visión reduccionista y fragmentaria creada por Descartes, que se ha convertido en una amenaza para la salud.

Es necesario el cambio de modelo a un enfoque ecológico de la salud, cambios en las estructuras sociales y económicas. Llama la atención la psicosis social que ha creado un virus que al ponerle corona tiene en alerta al mundo, asombra que mencionen que los chinos tienen la culpa por ser tan “sucios”, esos son los mitos.

No es casualidad que Trump amenazó al sistema económico de China. ¿Será una cortina de humo para distraernos de tantos problemas sociales, de inseguridad y de salud que no son atendidos en nuestro país como el cáncer, las enfermedades renales y las neumonías intrahospitalarias que son mortales?

El presidente en su afán de economizar recortó el gasto al sistema de salud para dilapidarlo en sus programas y las consecuencias van a tener un gran costo.

No olvidemos: la enfermedad puede equilibrarse con una actitud mental positiva, un estado de bienestar y con las enseñanzas de Hipócrates: “que tu medicina sea tu alimento”

rosamchavez@hotmail.com