El caso de Kimberly la estudiante asesinada en el Campus Chamilpa de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos ha sido mal manejado en la Universidad y en las esferas políticas.
La Gobernadora Margarita no es culpable ni la Rectora tampoco, pero ambas son responsables de la seguridad y de la integridad física, tanto de la comunidad universitaria como de la población morelense, y están siendo rebasadas. Por un solo hecho. No hay orden en la Universidad ni en las calles de Morelos.
Aquí secuestran, asaltan, matan, roban y reparten esquelas los delincuentes con un 90 % de posibilidades de quedar sin castigo, y eso está cobrando facturas.
El estudiantado y gran parte del magisterio universitario están hartos, la central y trafico de drogas en la Universidad y en todo el sistema educativo de Educación Básica y Media está infestado de traficantes y no los pueden erradicar dentro y fuera de los planteles, son vagos, van armados, y dispuestos a todo.
Kimberly no es la primera desaparición ni el primer crimen, es uno más, pero ya provocó una reacción de rebeldía, y si él Fiscal no resuelve pronto el caso Kimberly con la verdad y sin chivos expiatorios, que dejen satisfechos a los miembros de la comunidad universitaria y de la sociedad de Cuernavaca y de Morelos en general, la molestia van a seguir las movilizaciones, las protestas, las pintas y todo esto cuando está arrancando la época preelectoral, y tener en contra toda una Universidad puede ser negativo para el partido en el poder.
En pocas palabras las elecciones de 2027 podían sufrir un grave descalabro para Morena y para los candidatos que el gobierno quiera entronizar en las Alcaldías en las Diputaciones, en la Regidurías y Sindicaturas mucha gente les va a disputar y habrá pretextos de sobra para no votar por ellos.
Este es el riesgo para «el Gato» Javier García Chávez que está dando la cara y manejando el asunto, mal por cierto, porque trataron de contener las manifestaciones y las protestas en vez de sumarse a la comunidad estudiantil y exigir que se esclarezcan los hechos estando del lado de las víctimas no confrontándose con ellas porque tener al estudiantado en contra trae a la memoria la masacre del 2 de Octubre de 1968 en Tlatelolco lo que fue generando protestas de partidos opositores hasta que el PRI perdió el poder.
Pero hoy son otros tiempos, la inseguridad ya se volvió ingobernabilidad aunque lo nieguen, porque si el 90% de delitos no tienen castigo, la sociedad está abandonada su suerte.
La gente vive a la deriva y obviamente querrán un cambio de gobierno.
Ojalá brumenclón sea el héroe que resuelva este entuerto y salve a la gobernadora Margarita porque si no lo hace Morena va a pagar las consecuencias el año que entra en las elecciones intermedias.
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