“Si me ves en una silla de ruedas, solo estoy cogiendo un aventón, no estoy jubilado o enfermo”. Con estas palabras, el baterista de Black Sabbath, Bill Ward, aclaró a sus seguidores que, aunque cada vez necesita más apoyo para desplazarse, continúa activo y en condiciones de seguir tocando.
A través de su cuenta de Instagram, el músico compartió una carta en la que explicó que, si bien todavía puede caminar, recorrer largas distancias sin hacer pausas se le dificulta.
Según contó, comenzó a usar la silla hace 18 meses, principalmente en los aeropuertos. A sus 78 años, cumplidos en mayo, aseguró que mantiene la misma energía de siempre.
“Era un caminante de largas distancias. He caminado en muchas partes diferentes del mundo y sigo siendo un baterista. Todavía puedo tocar bastante bien para tener 78 años”, escribió.
Ward describió que su pasión por la música y por tocar la batería no ha desaparecido. Por ello, explicó que decidió hacer pública esta situación para evitar malentendidos sobre su estado de salud y mantener la transparencia con sus seguidores.
“Solo me veré diferente, como en la foto aquí. Mucho amor para todos ustedes y seguiré rockeando hasta que muera”, añadió.
La publicación llega a meses del fallecimiento de su compañero y amigo Ozzy Osbourne, vocalista de Black Sabbath, quien murió el 22 de julio de 2025.
Osbourne, quien durante años enfrentó diversos problemas de salud y fue diagnosticado con Parkinson en 2019, falleció a causa de un infarto agudo de miocardio.
Semanas antes de su muerte, el cantante se reunió por última vez sobre el escenario con Ward y el resto de la agrupación durante el concierto de despedida celebrado en Birmingham, Inglaterra.
Bill Ward es uno de los cofundadores de la icónica banda de heavy metal.
EL UNIVERSAL