x.- ¿Qué saben las autoridades que nosotros no sabemos?
Columna de Hierro
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JALAPA, VER. 09 09 2026.- Hay una pregunta que se vuelve inevitable:
¿Qué saben las autoridades que nosotros no sabemos de la muerte de Zenyazen Escobar?
No acusamos a nadie.
No decimos que fue suicidio, accidente u homicidio.
Preguntamos, porque cuando una muerte deja demasiadas interrogantes, el silencio no las desaparece: las multiplica.
Zenyazen fue encontrado muerto dentro de su Mercedes-Benz, con un arma de fuego a su lado. La FGR tomó la investigación y la gobernadora Rocío Nahle informó que el vehículo estaba cerrado por dentro y que solamente había un casquillo percutido.
Entonces comienzan las preguntas.
¿QUÉ DICE LA NECROPSIA?
Se informó que ya fue practicada.
¿Cuál fue el resultado?
¿La trayectoria del disparo corresponde con la posición del cuerpo?
¿Hubo residuos de disparo en sus manos?
¿Dónde quedó el proyectil?
¿El arma encontrada coincide con el disparo?
Y si todavía faltan estudios, ¿cuáles y por qué?
LAS ÚLTIMAS HORAS
¿Dónde estuvo Zenyazen antes de aparecer muerto?
¿Con quién habló?
¿Quién fue la última persona que estuvo con él?
¿Las cámaras y su teléfono permiten reconstruir sus últimos movimientos?
LA VIDA PERSONAL
¿Cómo estaba su relación matrimonial?
¿Existían conflictos familiares o personales?
¿Había amenazas?
¿Tenía enemigos?
No afirmamos que los hubiera.
Preguntamos si los había.
EL DINERO
¿Cuál era su patrimonio real?
¿Tenía propiedades, negocios, deudas o litigios?
¿Había testamento?
Y una pregunta inevitable en cualquier investigación patrimonial:
¿Quién hereda sus bienes?
LOS RIVALES
Zenyazen tuvo adversarios políticos y protagonizó, meses antes de su muerte, un enfrentamiento público con el diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla.
¿Después de aquella pelea hubo amenazas?
¿Denuncias?
¿Nuevos enfrentamientos?
¿Algún conflicto que haya quedado fuera de la opinión pública?
Y si la respuesta es NO, perfecto.
Que la investigación lo establezca.
Y EL CONGRESO
El PRI propuso crear una Comisión Especial para dar seguimiento a las muertes de tres legisladores, entre ellos Zenyazen.
La propuesta no prosperó por ahora.
Se argumentó que la investigación corresponde a la FGR.
Correcto.
Pero una pregunta permanece: ¿Por qué el Congreso no puede dar seguimiento institucional a la muerte violenta de uno de sus integrantes sin interferir en la investigación ministerial?
Y VOLVEMOS AL PRINCIPIO:
No queremos culpables prefabricados.
No queremos teorías conspirativas.
Queremos pruebas y respuestas.
Si fue suicidio, que se demuestre.
Si fue accidente, que se explique.
Si fue homicidio, que se investigue hasta encontrar al responsable.
Pero sobre todo: ¿Qué saben las autoridades que nosotros todavía no sabemos?
Porque preguntar no es acusar.
Preguntar es exigir que una muerte no quede enterrada junto con sus preguntas.
¿Qué tratan de ocultar escondiendo el resultado de la autopsia?
(Y voy por más).
eusebiogimeno@gmail.com