El papa León XIV intensificó el viernes su condena de la ofensiva entre Estados Unidos e Israel con Irán, al afirmar que “Dios no bendice ningún conflicto” y, desde luego, no se pone del lado de quienes lanzan bombas.
León habló durante una reunión de los principales obispos de la Iglesia católica caldea en Irak, un recinto de rito oriental cuyos clérigos viajaron a Roma para elegir a un nuevo patriarca.
El pontífice les dijo que eran signos de esperanza en un “mundo marcado por violencias absurdas e inhumanas”, especialmente en las tierras del cristianismo primitivo que han sido profanadas “por la blasfemia de la ofensiva y la brutalidad de los negocios, sin consideración por la vida de las personas”.
FUENTE ; EFE