Al menos 7 mil personas han sido detenidas a manos del cuerpo policial y militar de la dictadura de Bielorrusia, según la ONU, en medio de las protestas para exigir la renuncia del presidente Alexandr Lukashenko.

Y es que si bien fueron detonadas por la victoria de Lukashenko (con un 80% de los votos, según los resultados oficiales) sobre su principal contrincante, Sviatlana Tsikhanouskaya, las protestas también surgen en un contexto en el que las encuestas no oficiales están prohibidas y el descontento social ha ido en aumento frente al manejo de la pandemia de Covid-19 y de los tropiezos que ha tenido en materia económica, fiscal, y social en los últimos años.

La Unión Europea hizo público su rechazo a la elección del pasado 9 de agosto, y explicó que habrán sanciones al Gobierno bielorruso por la a represión hacia la sociedad civil así como un fondo de 2 millones de euros que se destinará a las familias de las víctimas.

Hasta este domingo 23 de agosto, la respuesta del dictador seguía siendo la misma: violencia acompañada de un tajante “ni muerto entregaré el país”.

En esa jornada, decenas de miles de manifestantes que exigían la renuncia del líder desafiaron una advertencia del Ejército e inundaron Minsk, alrededor de la residencia del presidente, antes de dispersarse pacíficamente.

FUENTE ; AGENCIAS

CANDELERO 24-08-2020