En respuesta a los informes provenientes de la comunidad de Buenavista, en el Municipio Heliodoro Castillo, donde el sacerdote Filiberto Velázquez, director del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, denunció el asesinato de al menos 30 personas, las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno se movilizaron para abordar la situación.

Un estado de fuerza, compuesto por la policía estatal en colaboración con la Fiscalía General del Estado (FGE), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional, llevó a cabo recorridos en las localidades de Tetela del Río y Buenavista de los Hurtado, pertenecientes al municipio de General Heliodoro Castillo, en Guerrero.

El propósito primordial de estos recorridos fue verificar la supuesta agresión armada contra los pobladores de Buenavista, quienes, según el testimonio del sacerdote Velázquez, habrían sido atacados con drones y artefactos explosivos.

En un esfuerzo por reforzar la seguridad en la Sierra, se movilizaron unidades y se desplegó un camión blindado Black Mamba.

Los elementos estatales, coordinándose estrechamente con la Sedena y la Guardia Nacional, recibieron la instrucción de recorrer la zona para brindar seguridad y vigilancia en la comunidad afectada, mientras se recababa información sobre los hechos.

La Fiscalía General del Estado también desplegó un equipo especializado para realizar diligencias de investigación sobre posibles actos de violencia.

René Posselt, vocero del Gobierno de Guerrero, señaló que aún no hay confirmación oficial sobre la magnitud de los sucesos, subrayando la necesidad de una evaluación más detallada.

En este contexto, la Policía Estatal y efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional trabajan en estrecha colaboración con la Fiscalía General del Estado para lograr la pacificación de Guerrero y atender las demandas de seguridad planteadas por las comunidades, que desde hace meses venían solicitando la presencia de las fuerzas armadas.

Con información de Agencias