-Origen de Términos aplicados en Política.
-“La Derecha No regresará al Poder”, CSP.
-México dejó de ser Líder Latinoamericano.
ALFA-OMEGA
Hola, buen septiembre. Era séptimo mes en el Calendario Romano y Julio César al agregar enero y febrero, lo convirtió en el noveno mes y así permaneció en la reforma gregoriana.
Mes Patrio en México.
En las puertas de la Parroquia de Dolores, Guanajuato, el Cura Miguel Hidalgo inicia, la madrugada del 16, 1810, el Movimiento de Independencia.
Batalla en el Castillo de Chapultepec, sede del H. Colegio Militar, el día 13, en 1847. Surge la leyenda de los Niños Héroes.
Ignacio López Rayón fue el primero, en 1812, en conmemorar el Grito de Independencia. Lo hizo en El Chapitel, Huichapan, en el hoy Estado de Hidalgo.
En el texto de Los Sentimientos de la Nación, en 1813, José María Morelos y Pavón pidió al Congreso de Chilpancingo solemnizar la fecha 16 de septiembre.
En 1840 se hizo el cambio de la conmemoración de El Grito. Porfirio Díaz tenía 10 años de edad y fue en 1896, siendo Presidente, cuando quedó fijada la noche del 15 de septiembre para la ceremonia en Palacio Nacional.
Después del Breviario Cultural relacionado con las Fiestas Patrias, solo quedó comentar que el 30 de septiembre de 1765 nació en Valladolid, José María Teclo Morelos Pavón y Pérez.
Gran y tradicional celebración, en el próximo 161 aniversario del ilustre hijo de Carácuaro, en Morelia, ciudad capital “bautizada” así en honor al Patricio, cuyo apellido también se impuso a uno de los 31 Estados.
INSURGENTES Y REALISTAS, LOS PRIMEROS
En 1810 en México surgieron las dos primeras corrientes político-sociales. Miguel Hidalgo encabezó los Insurgentes y Félix María Calleja a los Realistas. El Cura de Corralejo no vio consumado su triunfo y Calleja llegó a ser uno de los últimos Virreyes de la Nueva España.
Después, transcurridos 47 años, el oaxaqueño Benito Juárez estuvo al frente de los liberales contra los conservadores que trajeron a Maximiliano de Habsburgo. Se Restauró la República y el emperador austríaco fue fusilado, con dos generales mexicanos, en el Cerro de las Campanas, en Querétaro.
Finalizaba el Siglo XIX cuando mujeres y hombres, aquellos anarquistas y ellas periodistas, iniciaron la lucha en que participaron los Antireeleccionistas y los Reeleccionistas identificados como Los Científicos. La meta: derrocar al oaxaqueño Porfirio Díaz, en el poder desde 1876 y como Presidente de México a partir de 1884 hasta el 25 de mayo de 1911.
Como secuencia del Movimiento Armado de 1910, que en realidad fue de 1913 a 1920, la guerra fratricida de carrancistas, obregonistas, villistas y zapatistas, aparecieron los revolucionarios, a quienes el sonorense Plutarco Elías Calles integró en el Partido Nacional Revolucionario, PNR, en marzo de 1929.
El nuevo ciclo de los dos grupos dominantes, en la política mexicana, principió en 1939 al reunirse un grupo de personas con poder económico y apoyo de la Iglesia Católica. Nació el Partido Acción Nacional, PAN, con su líder, don Manuel Gómez Morín. El presidente Cárdenas transforma al PNR en Partido de la Revolución Mexicana, PRM, que al igual que su antecesor fue de corta vida.
Ahí es cuando, históricamente, se empieza a oír que los principales partidos políticos son clasificados como de ideología izquierdista, el PRM izquierda y de derecha a “los banqueros, a los confesionales, a los mochos, a los ricachones”, los PANistas.
¿DÓNDE NACIERON DERECHA E IZQUIERDA?
Está de moda escuchar que “la derecha”, “la ultraderecha” y “la izquierda”. Son términos que en México y en Estados Unidos son muy comunes y corresponden a lo que se conoce como parte de la geometría política.
En breve comentario comparto lo siguiente: esas denominaciones tienen su origen en la Asamblea Nacional de Francia, en los días de la Revolución de 1789.
Los que se sentaban a la derecha del Rey Luis XVI, eran sus partidarios, el apoyo político para la monarquía, mientras que los que ocupan los asientos a la izquierda estaban agrupados en la oposición. Para el francés Marcel Gauchet, “El verdadero nacimiento de la derecha y la izquierda, en política, data del período de la Restauración, en 1814”.
En los debates de la Asamblea Constituyente, los seguidores de Luis XVI, se declararon a favor del voto de la monarquía sobre las leyes y los llamaban “droites”. En tanto los “gauches”, la oposición, insistían en hacer cambios sociales y políticos.
Desde esos tiempos se definió a la derecha como la que pregonaba el nacionalismo, conservadurismo, autoridad, identidad nacional, orden jurídico, militarismo, seguridad, tradición y religión. Sustentaban las tesis de no aceptar el cambio
La izquierda representaba los valores de igualdad social, solidaridad, diversidad, pluralismo, Estado laico, seguridad, tradición, estado de bienestar y ambientalismo. Además, los militantes de esa corriente, se declararon patriotas, y defendían la soberanía nacional.
En mi concepto, don Arnoldo Córdova, en su libro “La Formación del Poder Político en México”, publicado en 1972, precisa: “La Constitución de 1917 concretó la formación de un régimen político posrevolucionario y centrado en el Estado de Bienestar que consolidó a los grupos de izquierda”.
El ilustre historiador, politólogo, escritor, académico, científico social, a los 18 años de edad militó en el Partido Comunista Mexicano; siempre se mantuvo en la izquierda y murió en 2014 como gran figura en el Movimiento de Regeneración Nacional.
Importante y valiosa es la opinión del maestro Arnaldo, al afirmar que el PRI es un partido político de “ideas de izquierda o centro izquierda, contrario a quienes lo consideraban de derecha; tuvo una etapa de neoliberalismo”.
Las tres corrientes en México son las del mencionado PRI, se clasificó al Partido Acción Nacional como de la derecha y, en su momento, Lombardo Toledano fundó el Partido Popular con principios socialistas y comunistas. Hoy se dice que la izquierda es la que está en el poder, aunque sus acciones no lo definen así.
LA POSICIÓN DE LA PRESIDENTA
La Primera Presidenta de México en su intervención, la mañana del pasado 24 de agosto, reiteró ser de ideología izquierdista y estar gobernando con esa bandera frente a los gobiernos de América Latina y de Estados Unidos.
Aseguró no compartir criterios con gobiernos derechistas y apoyó a quienes ejercen dictaduras, esto con base en la autodeterminación de los pueblos.
Llamó mi atención al leer que doña CSP afirmó que “La derecha no regresará a México”.
Saltó la doble pregunta, ¿Cuándo se fue… Cuáles fueron los gobiernos mexicanos de derecha? ¡Nombres!… ¡Fechas!
Sheinbaum Pardo: “…lo que es muy difícil que ocurra en México es que llegue un Gobierno de derecha. ESO LO SOSTENGO, por nuestra historia y lo que somos…”.
Lo insólito es que CSP acabó con la misión específica del Instituto Mexicano de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, fundado por el ínclito maestro Salvador Azuela. Ahora se dedicarán “los historiadores” al “análisis del ascenso de la derecha y la ultraderecha en Latinoamérica”. Un abrazo a Felipe Ávila, enterrador del INERHM.
La doctora en Ciencias consideró que la derecha en México busca articularse con la ultraderecha internacional, acudiendo a líderes extranjeros y por ello, los malos mexicanos, van a Estados Unidos de América para hablar mal del Gobierno Mexicano. Otra vez, Señora Presidenta, identifique a los vendepatrias.
Cierto que en España y en Francia hay organizaciones de ultraderecha, en México no se sabe que exista un grupo de esa naturaleza. Al menos, si lo hay, no asoma la cabeza.
Sabemos que Doña Claudia acudió a Barcelona a encontrarse con representantes de la izquierda, declarados opositores al desgobierno de Donald Trump. Desde luego sabe medir sus pasos.
Encontré que la ultraderecha es un movimiento político caracterizado por extremista, conservador, nacionalista, autoritario y opositor a los cambios sociales.
La llamada cuarta transformación es extremista al desaparecer la División de Poderes, eliminar las instituciones de contrapeso al gobierno, mantener programas sociales, cuyos beneficiarios son improductivos. Esos son cambios sociales, justificándolos con reformas constitucionales que, sin quitarles, a las iniciativas, una coma, son aprobadas por los integrantes del Congreso de la Unión.
La ciudadanía mexicana está dividida, gracias al tabasqueño que dicen vive en su rancho “La Chingada”. No hay oposición política y a través del Instituto Nacional Electoral, el sumiso y controlado INE, se obstaculiza la aprobación de quienes integran nuevos partidos.
Lo más lamentable es que México dejó de ser el Hermano Mayor y Líder en América Latina e inclusive nuestro gobierno comparte el aislamiento, Continental, con el de Brasil, “lo cual presenta una situación geopolítica más difícil para la Presidenta”, según la directora del Programa de las Américas, centro de investigación enfocado a las relaciones internacionales, Laura Carlsen.
jherrerav@live.com.mx