Miles de migrantes en la isla griega de Lesbos quedaron sin abrigo el miércoles (9), después de un enorme incendio que destruyó Moria, el mayor y más sórdido campo de refugiados de Grecia, donde se apilaban.

La principal entrada de migrantes en Grecia frente a la vecina Turquía, la isla de Lesbos en el Mar Egeo, con una población de unos 85 mil habitantes, se sumió en una crisis sin precedentes y el servicio de Protección Civil griego declaró el “estado de emergencia” en la isla.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, expresó “tristeza por los incidentes” y sugirió que el desastre pudo haberse debido a “reacciones violentas contra los controles sanitarios”, tras la detección de 35 casos de Covid-19 en el campamento.

Según la agencia griega ANA, que cita fuentes anónimas, múltiples incendios fueron provocados en la madrugada del miércoles por migrantes que se han rebelado contra las medidas de aislamiento por el coronavirus.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, expresó su “profunda tristeza” y la “disposición de la Unión Europea a ayudar”.

Miles de hombres, mujeres y niños salieron de las tiendas de campaña y de los contenedores la víspera, y algunos se refugiaron en los campos de olivos circundantes.

“La parte principal del centro de registro de identificación fue completamente destruida y muchas personas están sin hogar”, dijo el viceministro de Migración, Georges Koumoutsakos.

Además de esta parte principal, que alberga a cerca de 4 mil personas, los locales administrativos y de asilo, el campamento de Moria se extiende por los olivares vecinos, donde vivían cerca de 8 mil personas en tiendas de campaña que también sufrieron daños.

“Se declararon múltiples fuegos en el campo y las llamas nos rodearon muy rápidamente, era una operación muy difícil”, dijo a la AFP Konstantinos Théofilopoulos, comandante de los bomberos de la región.

FUENTE .AGENCIAS

CANDELERO 09/09/2020