La presidenta, Claudia Sheinbaum, defendió este miércoles la reforma constitucional que obligará a quienes aspiren a la Presidencia o a gobernar un estado a renunciar a cualquier otra nacionalidad, al afirmar que los mandatarios de México “solo pueden tener una bandera, una patria, un pueblo a quien defender”.

“Cualquier ciudadano mexicano nacido en México o no puede tener muchas nacionalidades, pero si quiere ser gobernador o si quiere ser presidente solamente puede tener una nacionalidad”, apuntó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.

La reacción de Sheinbaum ocurre luego de que el martes el Senado aprobara por mayoría calificada una reforma constitucional que exigirá tener únicamente la nacionalidad mexicana para aspirar a la Presidencia, gobernar algún estado o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México.

El proyecto, aprobado con 86 votos a favor y 42 en contra, fue remitido a los congresos locales y modifica 3 artículos de la Constitución para establecer que quienes aspiren a esos cargos deberán ser mexicanos por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad.

En caso de poseer otra, deberán renunciar a ella antes de inscribirse como candidatos y acreditar que el vínculo jurídico con el otro Estado dejó de existir.

Sheinbaum defendió la iniciativa al cuestionar que un presidente pueda “jurarle” a 2 banderas.

“Cuando haya un problema entre esos 2 países, ¿a quién vas a defender? ¿A otro país o a México?”, señaló.

La mandataria consideró que en tiempos de “injerencias” es “muy importante” que los mexicanos “tengan claridad de que sus representantes populares más importantes solo tienen una nacionalidad”.

La reforma fue cuestionada por senadores de la oposición, quienes argumentaron que restringe los derechos políticos de mexicanos migrantes o con doble nacionalidad, algo que Sheinbaum calificó este miércoles como “de absoluta falsedad”.

“Quisieron hacer una campaña diciendo que no permitíamos la doble nacionalidad para nuestros paisanos. Falso, de absoluta falsedad”, sostuvo.

Sheinbaum insistió en que cualquier mexicano podrá conservar dos o más nacionalidades y que la exigencia se limita a quienes pretendan encabezar los ejecutivos federal y estatales contemplados en la reforma.

Los cambios serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no afectarán a quienes ya ejerzan alguno de esos cargos cuando la reforma entre en vigor.

Al tratarse de una reforma constitucional, deberá obtener ahora el respaldo de la mayoría de las legislaturas de las 32 entidades federativas para su publicación oficial.

Autor
EFE