Desde el Patio del Federalismo en la sede del Senado, Ricardo Monreal precisó que el uso de los programas sociales con fines electorales es ya un delito grave y se paga con cárcel.
El lider de los Senadores de Morena así busca frenar las críticas en contra del Presidente López Obrador por denunciar que en Nuevo León se utilizaban tarjetas para comprar el voto.
Sostuvo Monreal que el mandatario ejerció plenamente sus derechos morales ante una omisión que hacían las autoridades electorales en este caso, al recordar que desde hace dos meses el Congreso reformó la Constitución para que los delitos electorales ya no queden impunes.
«Con estas nuevas medidas se tendrá una de las elecciones más limpias en México, en la que ya no se utilizarán recursos públicos para pervertir el derecho al voto libre y consciente. Las autoridades electorales tendrán que sancionar, en caso de que se demuestre, a todos los candidatos-sin importar su partido- que cometan este delito» señaló.
Monreal también demostró su sensibilidad política al pedir no convertir a la Comisión Permanente «en una tribuna de trifulca o de desencuentros profundos», y convencer a sus correligionarios para frenar la presentación de un Punto de Acuerdo en el que solicitaban el desafuero del ex jefe de gobierno, el actual senador Miguel Ángel Mancera, para que rindiera cuentas por el desplome en la Línea 12 del Metro.
Los hizo entender que lo más conveniente es seguir los cauces institucionales y no adelantar vísperas, esperar el resultado de los dictámenes técnicos y que sea la autoridad la que determine lo que proceda.
«Nosotros no debemos convertirnos en una tribuna de linchamiento ni de acusación, mucho menos vamos a prender la hoguera para quemar a personalidades públicas», puntualizó.