Tupperware, la mítica empresa que dio origen a los famosos táper para llevar la comida al trabajo, atraviesa un momento crítico. La propia compañía, que acumula 77 años de historia, ha admitido en un comunicado que existen «dudas sustanciales» acerca de su capacidad para seguir adelante como empresa.

La firma facturó en 2022 1.305,6 millones de dólares y su beneficio bruto fue de 836 millones, pero el resultado operativo fue de 28,4 millones de pérdidas. Sus directivos han reconocido recientemente que prevén la posibilidad de no tener una liquidez adecuada en el corto plazo y que su continuidad está en riesgo.

Tupperware se hizo famosa en los años 1950 y 1960 por las denominadas fiestas Tupperware. Se celebraban en casas particulares y en ellas se vendían los famosos recipientes de plástico para almacenar alimentos.

La directora general de ventas minoristas de la consultora GlobalData, Neil Saunders, declaraba hace poco a la BBC que Tupperware ya no conecta con los clientes más jóvenes, y los mayores, que recordaban el apogeo de la firma, han evolucionado.

Los clientes optan ahora por comprar recipientes más baratos y, en el caso de los más jóvenes, reutilizables y más amigables con el medio ambiente. Aunque la compañía experimentó un leve repunte durante la pandemia, la situación ahora se ha vuelto complicada.