Dos alpinistas islandeses lograron llegar a la cima del Everest, la montaña más alta del mundo, y descender pese a tener Covid-19.
Su hazaña es una proeza, pero pone de nuevo en el punto de mira a las autoridades nepalesas, que siguen autorizando las ascensiones pese a que está habiendo casos positivos de Covid-19.
Sigurdur Sveinsson y Heimir Hallgrímsson comenzaron a toser cuando estaban a 7 mil metros, según un mensaje que ellos mismos publicaron, cuando contaron la dificultad de llegar de vuelta al campamento base.
“En ese momento y en ese lugar había cero posibilidades de someterse a un test”, dijeron los montañeros a Umhyggja, una organización de caridad que atiende a niños enfermos y para la que están recolectando fondos.
Antes de iniciar la ascensión, ambos habían dado negativo en un test de diagnóstico. Tras 67 días de viaje, los dos alpinistas llegaron a la cima, a 8,849 metros.
“En el descenso, comenzamos los dos a sentirnos muy cansados, a toser y a encontrarnos mal”, dijeron.
Pese a las dificultades respiratorias lograron bajar y llegaron al campamento base el miércoles, donde una prueba confirmó que eran positivos.
FUENTE: AGENCIAS
CANDELERO, 28-05-2021