x.- Exhorta a que los debates se den con altura de miras donde fluyan con libertad las ideas, con respeto, sin odio, sin racismo, sin clasismo y sin machismo. Refrendó su lealtad a Morena a AMLO y a la Presidenta Sheinbaum.

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Al asumir la presidencia de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, refrendó su compromiso inquebrantable para servir a México y fortalecer -con respeto, altura de miras y unidad-, el trabajo legislativo que realiza el Senado de la República.

En su primer discurso como presidenta de este órgano de gobierno, la senadora convocó a las y los legisladores a que el Senado sea un espacio de debate real y de altura, donde fluyan con libertad las ideas, sin odio, sin racismo, sin clasismo y sin machismo, pues nada de eso debe “manchar” el intercambio democrático.

Castillo Juárez hizo un llamado para mantener a la Cámara de Senadores no sólo como la Casa del Federalismo, sino como la casa de la razón, la justicia y la dignidad, con debates que fortalezcan la democracia y con acuerdos que respondan al interés público.

Desde la tribuna, afirmó que más allá de las trincheras ideológicas, en el marco de los 200 años de la instalación del primer Senado de la República y de los 150 años de su restauración, es importante recordar que estos aniversarios no son “piezas de museo”, sino un recordatorio vivo de que el Poder Legislativo debe ser fuerte, responsable y cercano a la gente.

La presidenta del Senado de la República pidió hacer un parlamento “progresista”, a fin de estar comprometidos para legislar por la igualdad, la justicia social, la libertad de expresión y de pensamiento, pues honrar a quienes los antecedieron es encarnar sus principios en cada ley que se apruebe, en cada debate que se sostenga y en cada decisión que se tome.

Asimismo, Laura Itzel Castillo sostuvo que asume la encomienda como un mandato pleno, con la certeza de que tal como lo establece la ley, “me debo al Pleno”, por lo que, con decisión, pondrá su capacidad, experiencia y convicción democrática, al servicio del buen funcionamiento de la asamblea.

Refirió que su gratitud es para las mujeres y hombres libres de ayer y hoy, y para quienes en el presente creyeron con una fe inquebrantable en un proyecto de Nación forjado con las manos del pueblo, y que encontró en Andrés Manuel López Obrador, un liderazgo transformador, mismo que ha sido confirmado con la misma fuerza de la voluntad popular con la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo como presidenta de la República, “mi compromiso con la izquierda y con este Movimiento es absoluto”. 

Finalmente agradeció a los Coordinadores parlamentarios de todos los grupos parlamentarios, así como al senador Gerardo Fernández Noroña, por su confianza y acompañamiento.