La presidenta nacional de CANACINTRA, María de Lourdes Medina Ortega, estimó que los mexicanos gastan más de 63 mil millones de pesos al año en mercancías apócrifas, con afectaciones para las industrias textil, calzado, farmacéutica, automotriz, electrónica, alimentos, bebidas y tabaco.
Durante el Foro Nacional de Seguridad Logística, Combate a la Piratería y el Contrabando, CANACINTRA y el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) advirtieron que estos mercados ilícitos afectan la recaudación, el empleo formal, las cadenas de suministro y la competitividad de las empresas establecidas.
Y más de 23 mil millones de pesos anuales deja de recaudar el fisco por el comercio de cigarros ilegales, mientras que más de 9 mil millones de unidades de estos productos se comercializan cada año en México, alertó la industria tabacalera durante un foro sobre contrabando y piratería.
Gastón Zambrano Margain, presidente del Consejo Nacional de la Industria Tabacalera (CONAINTA), señaló que 26 por ciento del consumo total de cigarros en el país corresponde a productos ilegales, es decir, aproximadamente uno de cada cuatro cigarros que se consumen.
Explicó que la diferencia de precios es uno de los factores que incentivan este mercado, pues una cajetilla legal ronda los 100 pesos, mientras que una ilegal puede encontrarse desde 20 pesos. Añadió que los impuestos representan cerca de 70 por ciento del precio final de una cajetilla legal.
Francisco Rivas Rodríguez, director general del ONC, sostuvo que el consumo de productos ilegales se ha normalizado en México, situación que favorece la demanda y genera pérdidas económicas y fiscales.
Mario Vignettes del Olmo, analista de la consultoría Adrech, llamó a fortalecer el Estado de Derecho para garantizar condiciones de seguridad a los industriales y combatir fenómenos como el robo de mercancías.
Por su parte, Heriberto Enríquez, director de Asuntos Públicos del Consejo de Empresas Globales, advirtió que la piratería también afecta la reputación de empresas legales, debido a que productos falsificados son comercializados bajo marcas reconocidas.
Fernando Portugal, director de Propiedad Intelectual y Asuntos Jurídicos e Internacionales de la AMIIF, señaló que la piratería de medicamentos ha ampliado sus canales de distribución y ya alcanza a distintos sectores sociales.
Ante este escenario, CANACINTRA y ONC propusieron compartir inteligencia entre autoridades y empresas, ampliar la trazabilidad de mercancías mediante tecnología, diseñar estrategias específicas por sector, reforzar la protección de la propiedad industrial y apoyar a las MIPYMES con capacitación y herramientas de prevención.
Como parte del encuentro, ambas instituciones formalizaron un convenio de colaboración para trabajar en propiedad industrial, prevención de la piratería y falsificación, orientación a empresas y cultura de la legalidad.