Por tercera vez en menos de una semana, comerciantes ambulantes protestaron el viernes contra la reducción de puestos en la Alameda Central, con la instalación de sus carritos de venta sobre avenida Juárez, que utilizaron para cerrar la circulación frente al Palacio de Bellas Artes.
Poco después del mediodía, los vendedores colocaron sobre el arroyo vehicular puestos, en su mayoría de comida y bebidas, acompañados de pancartas con las consignas “¡Queremos trabajar!” y “No más discriminación”.
La protesta se concentró nuevamente en avenida Juárez, a la altura de Eje Central Lázaro Cárdenas, después de que las autoridades impidieron a los comerciantes instalarse dentro de la Alameda.
Personal de la Secretaría de Gobierno (Secgob) y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), equipados con escudos, fueron desplegados en la vialidad y en las inmediaciones del parque. A la altura del Barrio Chino, los policías formaron un cerco para impedir la entrada de puestos.
El nuevo cierre ocurrió después de que el secretario de Gobierno, César Cravioto, anunció el 17 de agosto que el operativo se mantendría hasta que todos los comerciantes respetaran el límite de 70 puestos fijado por la administración capitalina, además de los espacios ocupados por colectivas feministas.
De acuerdo con el funcionario, la presencia de vendedores en la Alameda había superado los 200, por lo que la reducción planteada por el Gobierno local implica retirar a más de la mitad. Cravioto señaló a tres grupos por rechazar el número acordado.
“Habíamos llegado a acuerdos con los distintos grupos que venden ahí y empezaron a desbordarse, a romper con los acuerdos. Superaban a los 200 comerciantes en la Alameda. Fueron tres grupos los que no aceptaron el número acordado”, declaró.
El secretario sostuvo que el Gobierno capitalino “no está en contra de quien se gana la vida de una manera honesta, como un vendedor en la vía pública”, pero defendió la continuidad del operativo.
La primera protesta ocurrió el domingo 16 de agosto, cuando personal de la Secgob y de la SSC impidió por primera vez que los comerciantes instalaran sus puestos en los pasillos de la Alameda y en la explanada de Bellas Artes. Los vendedores cerraron entonces el mismo cruce de Eje Central y avenida Juárez, donde colocaron sus mercancías.
Los inconformes calificaron la medida como un reordenamiento sin justicia ni equidad y exigieron que las restricciones se aplicaran bajo las mismas condiciones para todos los grupos.
El lunes 17 realizaron una segunda protesta en el mismo punto y volvieron a colocar puestos de comida sobre los carriles de avenida Juárez. Ese día, policías permanecieron en Bellas Artes y en la Alameda para impedir que los comerciantes retomaran los espacios.
Ese día, dirigentes de los grupos que rechazaron la reducción participaron en una mesa de diálogo con funcionarios de la Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública.