De volcán a volcán
COLIMA, COL.- Ni ley, ni fuerza que contenga la criminalidad. Los colimenses están en estado de indefensión. ¿Y la gobernadora?… sigue en campaña.
Colima se ha convertido en un paraíso para el crimen organizado, electoral, y circunstancial, y el endeudamiento del E mistado para satisfacer más aún los egos que privilegien la ola de corrupción electoral, no desentonan en una realidad que avasalla, perjudica y deja en estado de indefensión al pueblo colimense.
César Guerra con sus declaraciones a Latinus, solo confirmó lo que ya se sabía: La operación de los Servidores Públicos y de la Nación a favor de “la ganadora” del proceso interno de Morena, donde se violó no solo los acuerdos internos, sino que contradijeron la Cartilla Moral y los principios fundamentales que el Presidente Andrés Manuel López Obrador a cacaraqueado a lo largo del sexenio: No mentir, no robar, no traicionar.
Si se respeta la ley, la candidatura de Claudia Sheinbaum para el 2024 está en riesgo por culpa de Indira Vizcaíno, pero no es lo más grave de todo el que sea una delincuente electoral, violadora permanente y considerada por las autoridades del rubro que la han calificado como que: “No tiene un modo honesto de vivir”, lo que la descarta para cualquier otra futura candidatura, pero esto no es nada comparado con el altísimo riesgo y vulnerabilidad que se vive por consecuencia del crecimiento de la violencia, que ya se equipara a Zacatecas, donde está acendrado el peor gobierno del país, y que el de Vizcaíno Silva, está a una décima de empatarlo.
La quema de 3 tractocamiones en la carretera Armería-Tecomán, puso en evidencia que los grupos criminales no tienen forma de ser contenidos, y el grado de impunidad rebasa a todo gobierno anterior que se haya criticado por problemas de inseguridad, como ha justificado en su discurso la mandataria.
Las cifras se acercan a los 700 homicidios dolosos en Colima al concluir el séptimo mes, por lo que se prevé de acuerdo a la incidencia, que serán rebasados los 901 crímenes efectuados el año anterior que pusieron a nuestro Estado como el más peligroso del mundo, siendo apenas una entidad con una población arriba de los 720 mil habitantes, que equipara a una Alcaldía de la CDMX donde solo van 810 muertes violentas con una población de casi 9 millones de habitantes dejando en evidencia la ineficacia del Sistema de Seguridad local, y que exhibe una mesa de coordinación para la paz como intrascendente, sin soluciones a la comunidad.
La falta de atención y capacidad administrativa del actual gobierno, también tiene con adeudos acumulados ante la Banca de Desarrollo, consecuencia del mantenimiento de la infraestructura hospitalaria, la cual adolece de medicamentos y servicios básicos por falta de presupuesto.
Los escándalos de las adquisiciones de bienes inmuebles de alto valor de la Ejecutiva estatal estatal y sus funcionarios, son solo la punta de la hebra del saqueo que está siendo sujeto del erario colimense, sin que dé una respuesta convincente que desdiga las acusaciones probadas.
Colima es el paraíso del crimen, donde no pasa nada, donde los medios nacionales no hablan del Estado por recomendaciones divinas, donde se pretende a través del ocultismo de la información, negar las circunstancias visibles en el Estado, donde cada vez hay más cruces y veladoras encendidas en las calles, y se preservan las manchas hemáticas de las víctimas. Justicia pide la ciudadanía, renuncia o revocación de mandato, no hay otra opción.
Carlosavalosgarcia@hotmail.com