Indira Navarro, integrante del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, denunció que la metodología para iniciar la búsqueda de personas desaparecidas en México ha cambiado, pues ahora no basta con levantar una denuncia y tramitar una ficha de búsqueda: las familias deben solicitar la apertura de una carpeta de investigación para que las autoridades actúen.
Navarro señaló que este nuevo esquema obliga a los familiares a presentar pruebas, ubicaciones e indicios, lo que retrasa la atención inmediata y genera la percepción de que se busca reducir las estadísticas oficiales de desapariciones.
Un caso que ejemplifica esta situación es el de Yahel David Carmona Báez, joven de 16 años desaparecido el 9 de abril en Zapopan. Sus padres denunciaron que, pese a acudir a la fiscalía estatal, no se abrió de inmediato una carpeta de investigación ni se realizaron diligencias básicas como la toma de muestras de ADN o la revisión del celular entregado.
Tras anunciar que harían público el caso y recibir apoyo del colectivo, las autoridades comenzaron a integrar el expediente. Los padres criticaron que solo al advertir que acudirían a medios de comunicación se aceleraron las acciones.
Para Guerreros Buscadores de Jalisco, este procedimiento es revictimizante y vulnera derechos de las familias, ya que la ficha de búsqueda no garantiza un seguimiento formal ni un número de carpeta. Navarro lamentó que las víctimas tengan que enfrentar obstáculos burocráticos en un proceso que debería priorizar la localización inmediata.